Amasterdam.- Siria incumplió el miércoles un plazo para entregar todos los materiales tóxicos que declaró al organismo mundial de control de armas químicas, lo que deja al programa con varias semanas de retraso y pone en peligro la fecha límite del 30 de junio.

Bajo el acuerdo alcanzado en octubre entre Rusia y Estados Unidos, que ayudó a evitar un ataque con misiles liderado por el país norteamericano contra el régimen del presidente Bashar al-Assad, Siria acordó entregar sus reservas completas de armas químicas hacia el 5 de febrero.

Rusia dijo el martes que su aliado Damasco enviaría pronto más químicos, pero diplomáticos occidentales indicaron que no veían indicios de que hubiera más envíos pendientes.

Siria ha dicho que enviaría un cronograma de entrega a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAC), que ganó el premio Nobel de la Paz el año pasado, pero no dio señales de cuándo lo haría.

No han habido envíos adicionales desde el 27 de enero y el último plazo se venció, dijo el portavoz de la OPAC Michael Luhan. "Hay un status quo hasta que recibamos ese plan", dijo.

Siria ya había incumplido el plazo del 31 de diciembre para ceder los agentes químicos más tóxicos, incluyendo gas mostaza y precursores de sarín.

Hasta el momento, Siria ha transportado poco más de un 4% de las 1,300 toneladas métricas que reportó a la OPAC.

Los dos pequeños envíos de químicos están siendo almacenados en un buque danés en el Mediterráneo.

Bajo el acuerdo ruso-estadounidense, desatado por un ataque con gas sarín cerca de Damasco que provocó la muerte de cientos de civiles, Siria tiene hasta el 30 de junio, u otros cinco meses, para eliminar completamente su programa de armas químicas.

Washington acusa de los ataques con gas venenoso al régimen de Al-Assad y amenazó con una respuesta militar.

Damasco ha culpado la demora a problemas de seguridad y la amenaza de ataques de rebeldes a los transportes terrestres hacia el puerto norteño de Latakia. Ha solicitado vehículos blindados y equipos de comunicaciones adicionales.

Pero Estados Unidos y Naciones Unidas, que están supervisando conjuntamente el programa de destrucción con la OPAC, dijeron la semana pasada que Siria tiene todo el equipamiento que necesita para realizar la operación y que debe proceder lo más rápido posible.

El próximo plazo límite importante es el 31 de marzo, para cuando la mayor parte de las sustancias tóxicas se supone que deben ser destruidas afuera de Siria, en un buque especial de carga estadounidense, el MV Cape Ray.

El jueves, el jefe de la misión conjunta, Sigrid Kaag, informará a Naciones Unidas en Nueva York sobre la operación.

mfh/ apr