El presidente Donald Trump suspendió, por ahora, la aplicación de una ley que trasladaría la embajada de Estados Unidos en Israel a Jerusalén, revirtiendo una promesa de campaña deseada por algunos de sus partidarios más conservadores.

La Casa Blanca refirió que con la decisión se busca mejorar las probabilidades de un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, aunque el traslado podría exacerbar las tensiones en toda la región.

Nadie debería considerar este paso en ningún modo como una retirada en el fuerte apoyo del presidente a Israel , según un comunicado de la Casa Blanca.

El presidente tomó esta decisión para maximizar las oportunidades de negociar con éxito un acuerdo entre Israel y Palestina , agregó la nota presidencial.

Aunque la decisión del mandatario significa que la embajada permanecerá por el momento en Tel Aviv, la Casa Blanca señaló que el presidente no abandonaba su promesa reiterada de trasladarla. El secretario de prensa Sean Spicer dijo que la pregunta no es si se realizará el traslado, sino cuándo .

Desde hace mucho tiempo, el Estado judío exhorta a sus aliados, en particular a Washington, a que instalen embajadas en Jerusalén como reflejo de su reclamo de la ciudad santa como su capital.

Pero desde que asumió, Trump ha escuchado la advertencia de mandatarios extranjeros, en particular el presidente palestino Mahmud Abás y el rey jordano Abdalá II, así como especialistas en la región de que semejante medida sería el fin del proceso de paz en el Medio Oriente antes de iniciarlo.

Estados Unidos sostiene que el estatus de Jerusalén debe ser negociado entre Israel y los palestinos. Éstos sostienen que el traslado significaría prejuzgar uno de los asuntos que despierta mayores susceptibilidades y socavaría el estatus de Washington como mediador eficaz.

Ayer se cumplía un plazo para renovar la suspensión; caso contrario, el Departamento de Estado perdería la mitad de sus fondos para instalaciones en el extranjero, bajo una ley aprobada en los años de 1990.

Presionado por gobernantes árabes y otros, Trump siguió el ejemplo de sus predecesores de ambos partidos que han prorrogado la suspensión cada seis meses.

Israel arrebató el este de Jerusalén que los palestinos reclaman para la capital de su futuro estado a Jordania en 1967 y la anexó, en una decisión que no ha sido reconocida internacionalmente.