El gobierno de Shanghai anunció que despidió a cuatro funcionarios e impuso medidas disciplinarias contra otros siete por la falta de preparación y respuesta a la estampida registrada en Año Nuevo que dejó 36 personas muertas.

El vicealcalde de Shanghai, Zhou Bo, miembro del equipo que realizó la investigación sobre el incidente, dijo que la ciudad envía sus "profundas condolencias" y "sinceras disculpas" a las familias de las víctimas.

El jefe del Partido Comunista de China de la zona Huangpu, Zhou Wei, el jefe de gobierno del distrito Peng Song, el vicejefe del distrito, Zhou Zheng, y el jefe de policía del distrito, Chen Qi, son los funcionarios cesados.

Otros siete funcionarios de los sectores de turismo, seguridad pública y administración urbana recibieron sanciones, agregan los reportes.

"El incidente del 31 de diciembre no debería haber ocurrido y era totalmente evitable", sostuvo Zhou en una conferencia de prensa. "Nos sentimos culpables y responsables de esto."

De acuerdo con la investigación, algunos de los funcionarios sancionados asistieron a un banquete opulento la noche del desastre, celebrado con dinero público, lo que viola las reglas del Partido Comunista.

Miles de personas abarrotaban una zona peatonal conocida como Bund, que recorre la parte oeste del río Huangpu, para ver el espectáculo de luces de Año Nuevo cuando se produjo el incidente que dejó 36 personas muertas y otras 49 resultaron heridas.

La mayoría de los que murieron tenían edades comprendidas entre los 20 y 22 años.

erp