Paris. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se reunió el domingo con el nuevo ministro francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, y con destacados diplomáticos europeos para abordar varios temas internacionales, como las conversaciones de paz sobre Siria.

El encuentro se produjo antes de las conversaciones indirectas sobre Siria auspiciadas por Naciones Unidas, que se espera comiencen el lunes en Ginebra en medio de un alto al fuego parcial que se ha respetado en su mayor parte.

También se esperaba que los diplomáticos abordaran una posible iniciativa para reiniciar el proceso de paz israelí-palestino, ya que Francia espera acoger una conferencia internacional sobre el tema en los próximos meses. La caótica situación en Libia, la guerra civil en Yemen y el proceso de paz en Ucrania también están en la agenda en París.

El gobierno de Siria envió una delegación a las conversaciones de paz indirectas con la oposición patrocinadas por la ONU, pero rechazó el llamado del enviado de Naciones Unidas para la celebración de elecciones presidenciales en los próximos 18 meses.

El ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid al-Moallem, dijo a periodistas que una delegación del gobierno asistirá a Ginebra, pero advirtió que si la oposición no se presenta a la cita, el gobierno de Damasco no se quedará más de 24 horas en la ciudad suiza. Está previsto que las conversaciones comiencen.

La última ronda de contactos indirectos entre las partes fracasó el pasado 3 de febrero por una ofensiva de Damasco en Alepo, respaldada por la aviación rusa. El nuevo intento de diálogo llega tras un cese parcial del fuego de dos semanas que ha sido respetado casi por completo.

El Comité de Altas Negociaciones, un grupo de la oposición siria que cuenta con el respaldo saudí, indicó que asistirá a las conversaciones y que presionará por la creación de un órgano de gobierno de transición con plenos poderes ejecutivos en el cual ni el presidente Bashar al-Assad ni sus asociados tendrán participación alguna. También busca la reestructuración de las fuerzas de seguridad sirias.

La disputa sobre el destino de al-Assad ha sido el principal obstáculo en las rondas previas de conversaciones. Al-Assad, cuya familia ha gobernado Siria durante más de cuatro décadas, fue elegido para un nuevo mandato de siete años en el 2014 en unas elecciones boicoteadas por la oposición armada, que controla grandes partes del país. Siria tiene previsto realizar elecciones parlamentarias el mes próximo.