Venezuela cerró acuerdos para recibir 6,000 millones de dólares de inversiones rusas en los sectores petrolero y minero, anunció este jueves desde Moscú el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

"Ha sido una jornada de dos días, intensa, de trabajo (...). Estamos garantizando una inversión petrolera por encima de 5,000 millones de dólares" y "contratos por encima de los 1,000 millones de dólares" para la explotación de oro, aseguró Maduro a la televisora estatal venezolana VTV.

Maduro se reunió el miércoles en la residencia oficial de Novo Ogarevo con su par ruso, Vladimir Putin, en una ofensiva diplomática para buscar respaldo en medio de una devastadora crisis socioeconómica y sanciones financieras de Estados Unidos. Putin prometió apoyar sus esfuerzos.

Este jueves, el mandatario venezolano sostuvo encuentros con empresarios para sellar convenios.

Según Maduro, la "relación de confianza profunda con el presidente Putin y su equipo de gobierno" coloca a Venezuela "en posición ventajosa" para enfrentar una crisis caracterizada por escasez de alimentos y medicinas, y una hiperinflación que el FMI proyecta en 1,350,000% para 2018 y en 10,000,000% para 2019.

Sin especificar plazos, el gobernante socialista aseveró que la inversión rusa en el área petrolera se enfocará en "empresas mixtas" ruso-venezolanas, con el objetivo de elevar la producción del país sudamericano en "casi un millón de barriles".

La producción de Venezuela se desplomó de 3.2 millones a 1.1 millones de barriles diarios en la última década, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

En septiembre, Maduro se comprometió en una visita a Pekín a aumentar en un millón de barriles diarios las exportaciones petroleras destinadas a China.

"El anuncio es muy parecido al que trajo de Pekín, con 5,000 millones de inversiones que iba a hacer China, y hasta el momento muy poco se ha visto de eso", dijo a la AFP Henkel García, director de la firma Econométrica.

Por lo pronto, el bombeo venezolano sigue bajando. En octubre cayó 3.3% hasta 1,171,000 barriles diarios, según fuentes secundarias citadas por la OPEP.

Maduro agregó que, en materia minera, contratos para la explotación de diamantes con inyección de recursos rusos se sumarán en el futuro a los acuerdos auríferos.

Oxígeno ante deudas

China y Rusia son los principales acreedores de la deuda externa venezolana, estimada en 150,000 millones de dólares, y ambos gobiernos han aceptado refinanciamientos cuando el país caribeño y su petrolera PDVSA han sido declarados en default por pagos atrasados de bonos.

Venezuela adeuda unos 20,000 millones de dólares a China, con condiciones de pago flexibilizadas en 2016, y unos 9,000 millones de Rusia, préstamos reestructurados el año pasado.

Las relaciones con ambos países se estrecharon desde la época del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013), quien les compró armas y equipamiento militar por cientos de millones de dólares en medio de una bonanza petrolera que finalizó en 2014.

Las inversiones rusas anunciadas por Maduro "no van a cambiar mucho el juego, pues Venezuela necesita mucho más que eso para salir de la crisis; estamos hablando de necesidades anuales de más de 20,000 millones", puntualizó García.

La administración de Donald Trump, que califica de "dictadura" al gobierno de Maduro, prohibió a sus ciudadanos y empresas negociar nueva deuda venezolana, y sancionó las exportaciones de oro de ese país.

A poco más de un mes de asumir un segundo mandato de seis años con el rechazo de gran parte de la comunidad internacional, que desconoce su reelección, Maduro intenta encontrar nuevos espaldarazos de sus aliados.

Antes de viajar a Moscú, se reunió el lunes en Caracas con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y en los días previos había recibido al canciller de Irán, Hojattolah Soltaní, y al líder de la Asamblea Suprema de Corea del Norte, Kim Yong Nam, representante de Estado de Kim Jong Un.