Zurich. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que ni Rusia ni EU apoyan un retraso en las conversaciones de paz de Siria, que comenzarán la próxima semana, aunque no estaba claro si él y el secretario de Estado, John Kerry, había logrado determinar qué grupos de la oposición participarían en el encuentro.

Las conversaciones de paz entre el gobierno sirio, grupos rebeldes y de la oposición comenzarán el lunes en Ginebra, pero existe el fantasma de un retraso, debido a que los países que organizan las conversaciones no han acordado qué grupos constituyen la oposición legitima siria y cuáles deben ser designados como terroristas. Los terroristas etiquetados serían expulsados de las conversaciones y estarían exentos de un alto el fuego.

Las negociaciones están destinadas a marcar el comienzo de una transición política para Siria, que culminaría en la formación de un nuevo gobierno en un plazo de 18 meses.

EU espera asegurar la garantía de que el presidente sirio, Bashar al-Assad, cederá el poder, mientras que las fuerzas estadounidenses parecen centrarse en la lucha contra el Estado Islámico, que controla el vasto territorio de Siria e Irak. Pero con Rusia apoyando a al-Assad, parece poco probable garantizar su salida.

Desde el inicio de su campaña en Siria, los aviones de combate rusos han efectuado casi 6,000 misiones, una cifra impresionante para una flota con unas cuantas docenas de cazas.

Moscú asegura atacar sólo a extremistas, desechando las acusaciones de Occidente de que ataca a civiles y rebeldes moderados que luchan contra el presidente sirio Bashar al-Assad.