Washington. Los líderes republicanos dejaron claro que el Congreso no legislará sobre armas tras la masacre en Las Vegas. Se rehusaron a considerar las exigencias de demócratas para expandir la revisión de antecedentes antes de adquirir armas, e imponer mayores restricciones para las armas semiautomáticas, aunque también archivaron su propia propuesta ante la Cámara Baja que facilitaría el acceso a silenciadores.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijo que no hay un plan para que la Cámara Baja actúe sobre la propuesta de silenciadores, misma que una comisión republicana respaldó el mes pasado. El patrocinador de la medida, el republicano Jeff Duncan, afirma que ayudaría a proteger el oído de los cazadores.

La propuesta de silenciadores “no está programada en este momento. No sé cuándo lo estará”, afirmó Ryan.

La inacción por parte del Congreso pone de relieve el poder de la National Rifle Association, una organización estadounidense que defiende los derechos de compra y tenencia de armas, así como el riesgo de perder su fidelidad si los legisladores no mantienen su apoyo al derecho constitucional para la portación de armas de fuego.