El Reino Unido no mandará a sus representantes políticos a los Juegos Olímpicos de invierno en Pekín, anunció este miércoles el primer ministro Boris Johnson, sumándose al boicot diplomático propugnado por Estados Unidos alegando violaciones de los derechos humanos por parte de China.

"Como he dicho anteriormente, no apoyamos los boicots deportivos, pero no hay planes para (...) que los ministros asistan a los Juegos Olímpicos de Invierno", afirmó en el Parlamento, subrayando que "habrá un boicot diplomático" al que también se sumó Australia el miércoles.

En ninguno de los casos, el boicot diplomático afecta a las contiendas deportivas ni impide la participación de los atletas británicos, estadounidenses o australianos.

A "nadie le importa saber si vienen o no" los representantes políticos, dijo por su parte el miércoles un portavoz de la diplomacia china, Wang Wenbin, reaccionando al anuncio de Camberra. "Sus maniobras políticas y sus pequeños trucos no cambiarán nada al éxito de los Juegos Olímpicos", añadió.