Tegucigalpa.- Uno de los reclusos que falleció calcinado durante el incendio del martes en el centro penal de Comayagua, catástrofe que hasta ahora a causado 357 muertos, estaba acusado de haber robado unas frutas.

"Mi yerno Nery Noe Flores estaba preso por haberse robado unas guayabas, imagínese qué desgracia, qué injusticia, mientras a los grandes delincuentes no les hacen nada", dijo Cándida Vásquez al periódico local El Heraldo.

Vásquez, una campesina que vive en el Valle de Amarateca, a unos 30 kilómetros de Tegucigalpa, narró que su yerno estaba en prisión desde diciembre pasado, después de ser capturado por robar unas guayabas de una propiedad privada.

"Me duele porque apenas tenía dos meses de estar preso y por una tontera que le costo la vida", agregó.

Autoridades hospitalarias reportaron este sábado el deceso de otros dos reclusos debido a las quemaduras que presentaban, con lo que el número de fallecidos aumentó a 357.

MIF