Fuerzas afganas han vuelto a capturar al menos a 65 de los prisioneros que se escaparon de la prisión más grande al sur de Afganistán, informó el martes el gobierno.

Las autoridades luchan por recuperarse de la enorme falla de seguridad que permitió que 480 reos lograran el lunes una fuga espectacular.

Autoridades carcelarias descubrieron el lunes por la mañana que los convictos, casi todos talibanes, desaparecieron de sus celdas y luego encontraron el túnel a través del cual parece que escaparon.

El Talibán informó que tomó cinco meses concretar la fuga, con excavadores que comenzaron el túnel en una casa cercana mientras arreglaron que los prisioneros consiguieran las llaves de las celdas para que pudieran abrirlas la noche de la huida.

La oficina del gobernador provincial de Kandahar informó que fuerzas afganas e internacionales colaboran para encontrar a los convictos que faltan para volverlos a arrestar.

Agregó que los soldados ya capturaron a 65 y mataron a dos que trataron de resistirse. Las autoridades tienen datos biométricos de cada prisionero para ayudar a su identificación, según la declaración.

Pero incluso si se logra volver a aprehender a un número considerable de convictos, es posible que el ya débil gobierno provincial no pueda recuperarse del golpe a su imagen.

Además del sentimiento por la inseguridad, la fuga carcelaria ocurre menos de dos semanas después de que el jefe de policía de Kandahar fue asesinado por un atacante suicida que activó su carga explosiva en el complejo de edificios del oficial, que está fuertemente resguardado.

DOCH