Rabinos estadounidenses críticos del presidente Donald Trump no intentarán organizar una conferencia telefónica con él para las fiestas judías debido al descontento causado por su reacción ante la violencia supremacista en Virginia.

La conferencia para Rosh Hashaná (Año Nuevo) y Yom Kipur (Día del Perdón) fue una tradición durante la presidencia de Obama. Pero los rabinos que representan las corrientes liberal y centrista del judaísmo estadounidense dijeron que no intentarán planificar tal cosa para las fiestas del mes próximo.

Trump denunció los prejuicios raciales en la marcha en Charlottesville, Virginia, pero sostuvo que había gente buena en los dos bandos manifestantes, tanto el de los neonazis, nacionalistas blancos y el Ku Klux Klan como el de aquellos que denuncian estos movimientos. Una mujer murió cuando un supremacista embistió con su auto a un grupo de manifestantes.

Las palabras del presidente han socorrido a los que abogan por el antisemitismo, el racismo y la xenofobia , dijeron los rabinos el miércoles al anunciar su decisión.

El anuncio provino del Centro de Acción Religiosa del Judaísmo Reformista y la Conferencia Central de Rabinos Estadounidenses, que representan el movimiento reformista liberal, la Asamblea Rabínica, que representa el movimiento conservador centrista y la Asociación Rabínica Reconstruccionista.