No es usual que la Cancillería mexicana la encabece el personaje más poderoso del gabinete. ¿Videgaray, el hombre fuerte de un presidente débil?

Sí serviría tener un hombre fuerte en Relaciones, si Luis Videgaray tuviera ideas claras. Pero cómo va a ser un buen secretario si no tiene experiencia diplomática.

Ya quisiera cualquier país del mundo tener a un canciller (como Videgaray) que entre al Despacho Oval sin audiencia (lo revelaron AP y el Washington Post), en compañía del yerno de Trump; sin embargo, Videgaray cree que esto es ser diplomático. ¿De qué le ha servido haber entrado hasta al baño del presidente de Estados Unidos?

¿Las falsas noticias han contaminado la relación entre Trump y Peña Nieto? A veces da la impresión de que la comunicación entre ambos frente a la opinión pública no es complementaria ni mucho menos sustituta, sino divergente.

Las frases (que predominan) del secretario Videgaray son: Encontramos diálogo constructivo , Buscamos un posicionamiento común , pero al día siguiente: palo. Ocurre lo contrario por parte de Trump.

¿Ha fallado la comunicación de la Presidencia mexicana?

Si el gobierno fuera honesto y quiere convocar a la unidad, tendría que ser transparente. Pero no lo es. Quiere aparentar que se lleva bien con Trump. Son puras simulaciones.

¿El único recurso estratégico para contener la brutalidad de Trump (la idea de que México pagará el muro) es la diplomacia?

Sí. México es la parte débil de la asimetría y tenemos una posición en desventaja, pero México siempre debe recurrir al derecho internacional. Siempre ha sido nuestra tradición.

La posición del presidente Peña Nieto y del gobierno en general ha sido muy tibia. No hubo notas diplomáticas.

Si vemos el contexto, nos tenemos que remontar a la gestión de José Antonio Meade. Él ya era secretario de Relaciones Exteriores cuando Trump inició su campaña.

La posición de la cancillería desde el inicio desde este gobierno es que la relación con Estados Unidos no se debe tocar ni con el pétalo de una rosa.

Si la diplomacia es una vacuna en contra de Trump, ¿tiene la mexicana los suficientes componentes para atacar el virus?

Primero, hay que contextualizar: Trump se encuentra a un presidente (mexicano) débil, tiene 6% de popularidad. No reacciona.

Por otra parte, está la cancillería. Al inicio del sexenio se nombró a un ingeniero civil para conducir la relación con Estados Unidos, Sergio Alcocer. Él no tenía ni idea de cómo llevar la relación. No tenía conciencia de la responsabilidad que asumía; por ejemplo, hubo muchas deportaciones de mexicanos y no se hizo una voz; hubo violación de derechos humanos y no se dijo nada.

La política de México hacia EU era no hacer olas, pero ahí empezaron a crecer las señales en contra de los mexicanos; si te quedas callado desde el principio vas ir aceptando y aceptando. Y después te rebasa, ya estás con el agua en los ojos.

¿Lo que falta es vocación diplomática?

Videgaray y Meade son personas muy inteligentes, pero nunca han tenido la vocación por ser diplomáticos. Muchos secretarios llegan de manera fortuita. No tienen la vocación.

Con Peña Nieto y un equipo pusilánime en Relaciones Exteriores, qué puedes esperar. Por ejemplo, el coordinador de asesores del presidente, Carlos Pérez Verdía, fue coordinador de asesores del primer canciller del sexenio. Él le alimenta de ideas. Fracasan y los premian con otro puesto. No hay política exterior seria.

La sociedad mexicana intentó responder a Trump a través de una marcha. ¿Por qué fracasó?

El problema es quién convoca y muchos que lo hacen no tienen autoridad moral. Las organizaciones civiles no son tan representativas de la sociedad, como por ejemplo Héctor Aguilar Camín. Él tiene la revista Nexos y si uno la abre se ve quién la paga: el gobierno. Surgen las sospechas. Convocan contra Trump pero no contra Peña.

¿Puede México prevenir la política de deportaciones que instrumentaliza Trump?

No. Es política interna de Estados Unidos; salvo que cometan violaciones a los derechos humanos. En ese caso, sí.

Semblanza

  • Agustín?Gutiérrez Canet es diplomático de carrera. Ingresó al Servicio Exterior Mexicano en 1979.
  • En el extranjero, fungió como embajador de México en Irlanda (1995-1996); Rumania (2013-2016); Finlandia y, como concurrente, en Estonia (2008-2013).
  • Se desempeñó como cónsul general de México en Hong Kong y en Macao (1991-1995); jefe de Cancillería de la Embajada de México en España (1989-1991); consejero en la Embajada de México en Italia (1985- 1986), y representante alterno de México ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (1986-1987).
  • En el ámbito académico, fue director del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana (1998-2002).
  • Entre sus obras publicadas se encuentra el libro Finlandia-México 2010 (Helsinki, 2010).
  • Fue corresponsal en Washington para el periódico Excélsior (1974-1976).
  • En el 2000, dirigió prensa internacional en el inicio del gobierno de Vicente Fox.