Estrasburgo. La Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) consideró como “una injerencia” a la “libertad de expresión” la sanción de pena de cárcel por parte de España contra dos manifestantes catalanes que quemaron en el 2007 fotos del rey Juan Carlos y su esposa.

El Tribunal sentenció que el acto se inscribe dentro de la “crítica política, y no personal, de la institución de la monarquía en general y en particular del reino de España como nación”. Asimismo, condenó a España a indemnizar a cada uno de los acusados con 2,700 euros por daño material y 9,000 en concepto de gastos.

Además, estimó que “se trató de una puesta en escena provocadora, de las que se emplean cada vez más para captar la atención de los medios de comunicación y que no va más allá del uso de una cierta dosis de provocación permitida para transmitir un mensaje crítico desde el ángulo de la libertad de expresión”.

En su decisión, la Corte reconoció de forma unánime que hubo violación del artículo 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos sobre la libertad de expresión.

los hechos

En el 2007, la justicia española había condenado a Jaume Roura y Enric Stern, dos jóvenes independentistas catalanes, a 15 meses de cárcel por haber incurrido en injurias a la Corona; sin embargo, la pena terminó sustituyéndose por una multa de 2,700 euros para cada uno.

Los dos acusados habían quemado fotos de Juan Carlos de España y de su esposa, la reina Sofía, para protestar contra una visita el 22 de septiembre del 2007 en Girona (Cataluña, noreste).

Los dos catalanes, que pagaron la multa, acudieron a la CEDH en octubre del 2015, ya que estimaron que su condena constituía una violación injustificada a su derecho a la libertad de expresión.