Ciudad de Guatemala. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, diputados guatemaltecos encendieron una hoguera de críticas al reactivar un proyecto de ley que busca endurecer el castigo para el aborto y poner un cerrojo legal al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La polémica iniciativa, titulada Ley para la Protección de la Vida y la Familia, mantiene un pulso en el Congreso entre grupos conservadores y defensores de derechos humanos en plena campaña electoral para los comicios generales del 16 de junio.

“Guatemala está siendo arrastrada por corrientes internacionales, especialmente tendencias que llegan a introducir a nuestros países temas como la ideología de género y entonces básicamente la ley lo que trata es de proteger a la familia de este tipo de corrientes”, dijo el diputado Aníbal Rojas, el principal impulsor del proyecto.

Rojas, del partido derechista Visión con Valores, aseguró que tales “ideologías que vienen del extranjero” pretenden “degradar” a la sociedad introduciendo “temas como el aborto y el matrimonio homosexual”.

Su aprobación requiere de al menos la mitad más uno de los 158 congresistas y Rojas asegura que cuenta con el respaldo de 80%, “tal vez un poco más”, de los parlamentarios.

En busca de votos

El aborto en Guatemala es castigado con multas y cárcel y sólo está autorizado si la vida de la madre está en peligro. En la actualidad, por ejemplo, la pena para el aborto provocado es de uno a tres años de prisión, que pueden evitarse con el pago de una fianza.

La otra parte de la controvertida iniciativa es plasmar en el código civil la prohibición definitiva para el matrimonio gay.

“Lo que hacen es que se cambian de sexo y el que era Pedro ahora se convierte en Julia, y el que era Julia ahora es Pedro. Entonces al final van y piden casarse como Julia y Pedro, pero realmente es Julia y Julia los que se están casando”, ejemplificó el congresista.

“Si nació hombre, será hombre toda su vida, y si nació mujer, será mujer toda su vida”, añadió.