El saliente secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, ha decidido permitir a las mujeres servir en roles de combate, una decisión política que resulta en un hito tras años de exhortos por un Ejército más integrador, expusieron ayer funcionarios de Defensa.

Se espera que Panetta y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, anuncien oficialmente hoy tal cambio, indicaron los funcionarios. Entonces, el Ejército, la Marina y otros servicios desarrollarán planes para abrir puestos de trabajo a las mujeres en las unidades de combate terrestre, tales como la infantería.

La decisión se produce después de una década en la que las mujeres -que combaten en Irak y Afganistán- han sido empujadas, como nunca antes, hacia la línea del frente.

También, ésta ocurre a menos de un año y medio después del fin formal de la política militar no preguntes, no digas , que prohibía que los hombres y mujeres homosexuales sirvieran abiertamente.

Panetta, quien se espera abandone el cargo en los próximos días, ha expuesto durante mucho tiempo que el Pentágono explora formas de abrir más oportunidades profesionales para las mujeres.

La dependencia anunció en febrero que abriría unas 14,000 posiciones relacionadas con el combate a las tropas femeninas.

Sin embargo, un estimado de 238,000 puestos -cerca de una quinta parte del servicio activo regular- se mantuvieron fuera del alcance de las mujeres. Prácticamente, todos los puestos de trabajo están en el Ejército y la Infantería de Marina.

En general, las mujeres representan aproximadamente 145% de los militares en servicio activo. Según el Departamento de Defensa, 152 soldados mujeres han sido asesinadas en las guerras de Irak y Afganistán.

Los grupos de veteranas afirman que aunque el número de mujeres que buscan empleos de combate puede ser pequeño, tener la opción es un paso que llevaría a Estados Unidos a estar al mismo nivel que varios de sus aliados.