Paraguay celebrará el próximo domingo elecciones generales, donde los dos principales contendientes por la Presidencia son Mario Abdo Benítez, del partido oficialista y de derecha Asociación Nacional Republicana (ANR-PC), y Efraín Alegre, candidato de Alianza Ganar (coalición del conservador y centroderechista Partido Liberal Radical Auténtico —PLRA—), la cual concentra en su mayoría partidos de izquierda o centro-izquierda. Además se elegirá la conformación de un nuevo Congreso, 45 senadores, 80 diputados y 18 parlamentarios del Mercosur (Parlasur), así como a gobernantes de los departamentos.

La docente de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción y especialista en comunicación y ciencia política, Sara Mabel Villalba Portillo, precisó que hay posibilidades de que en el Congreso el partido oficialista ANR-PC, el cual podría quedarse en el poder por cinco años más, no consiga mayoría absoluta sino que se forme un multipartidismo.

“El Partido Colorado controla y concentra el poder en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lo cual cae en el autoritarismo, sino vuelve a controlar el Parlamento, este podría resultar como un organismo de equilibrio del poder y eso puede ser positivo para favorecer al sistema democrático del país”, dijo.

Asimismo, la maestra en Ciencias Sociales Katia Gorostiaga Guggiari destacó que la sorpresa en las elecciones sería la representación en el Parlamento donde el Frente Guasu se podría constituir como la segunda fuerza, permitiendo el ascenso de la izquierda.

“El desplazamiento de la ANR-PC, que usualmente se coloca como la segunda fuerza, pondrá dificultades en la gobernabilidad; gane quien gane la Presidencia, tendrá que negociar y buscar coaliciones”, manifestó Gorostiaga.

Sara Mabel Villalba enumeró que el futuro presidente, quien tomará posesión el 15 de agosto, enfrentará la resolución de la inequidad arancelaria, el crecimiento de la pobreza, sobre todo en el sector rural, y la posibilidad de la conformación de una asamblea constituyente que modifique la Constitución Política, donde uno de los puntos centrales será permitir la reelección presidencial.

Según las encuestas se espera que 66% de la ciudadanía participe en los comicios, lo cual se considera un nivel alto.