Chicago. El gobierno federal no puede retener subvenciones a las ciudades que se nieguen a cooperar con las políticas de inmigración del presidente Donald Trump, falló una corte federal de apelaciones, ratificando el fallo de un juez de una Corte inferior que emitió un interdicto temporal el año pasado.

La decisión de un pánel de tres jueces de la Corte Federal de Apelaciones del 7mo Circuito alega que el gobierno sobrepasó su autoridad al fijar nuevas condiciones para que las ciudades califiquen para las subvenciones.

La Corte de Apelaciones indicó en su decisión que su rol no es el de “evaluar las políticas de inmigración óptimas para el país” y añadió: “El tema que tenemos ante nosotros ataca uno de los principios básicos de nuestra nación, cuya protección trasciende la afiliación a los partidos políticos y descansa en el corazón de nuestro sistema de gobierno: la separación de poderes”.

“Los fundadores de nuestro país entendieron bien que la concentración de poder amenaza la libertad individual y establecieron un baluarte contra tal tiranía creando la separación de poderes entre las ramas del gobierno. Si el poder Ejecutivo puede determinar la política, y luego usar el poder para exigir el cumplimiento de esa política a gobiernos locales, todo sin la autorización de los legisladores elegidos, ese control contra la tiranía es abandonado”, continúa el fallo.

En julio, el gobierno impuso la condición de que las ciudades que reciban fondos para seguridad pública deben informar a los agentes federales cuando personas que vivan en el país sin autorización vayan a ser liberadas por la policía tras un arresto.