Al final de su mensaje, el presidente Obama planteó una ruta intermedia para concluir la campaña militar en Afganistán, ordenando un plan de salida que habrá de retirar las 33,000 tropas adicionales que envió el año pasado, más rápido de lo que sus comandantes solicitaron, pero más lento de lo que pedían sus aliados políticos.

En un discurso en horario estelar el miércoles por la noche, Obama dijo que retirará 10,000 tropas de julio hasta fines de año y otras 23,000 antes del final del verano del 2012, una ventana que culminará dos meses antes de que el electorado decida si le otorga un segundo periodo.

En contraste con su decisión del 2009 de enviar fuerzas adicionales a Afganistán, Obama en esta ocasión quiso dejar en claro que concede mayor importancia a la creciente impaciencia de un público cansado de la guerra y al escepticismo de un Congreso que, tras una década de lucha, exigía un retiro expedito. Obama se estrenaba como Comandante en Jefe cuando autorizó el aumento de tropas hace 18 meses. Hoy es candidato a la reelección por un partido que se opone vehementemente a la guerra, por lo que, en su discurso, enfatizó su determinación por poner punto final a la presencia militar en Afganistán e Irak, para reclamar el sueño americano, el cual se ubica en el centro de nuestra historia .

En la última década hemos gastado 1 millón de millones de dólares en guerras, en un contexto de una deuda creciente y tiempos económicos difíciles , mencionó en su mensaje de 13 minutos que, por momentos, parecía más un discurso de campaña. La reacción en el Capitolio fue mesurada. Algunos legisladores demócratas indicaron que seguirán presionando al Presidente para un retiro más acelerado de tropas. El senador Carl Levin, demócrata de Michigan que preside el Comité de las Fuerzas Armadas, comentó que el plan es algo positivo, aunque, desde mi punto de vista, las condiciones en Afganistán justifican un retiro más grande de nuestras tropas .

John McCain, senador republicano de Arizona, opinó que el plan de Obama representa un riesgo innecesario a los difíciles logros que han alcanzado nuestras fuerzas en Afganistán y que, a lo mucho, aún queda por hacer .

Sin duda, el plan de Obama habrá de influir a los aliados de EU en Afganistán, quienes aportan unos 40,000 soldados o 30% del total. Algunos líderes europeos están tan ansiosos como Obama por finalizar su costoso y políticamente impopular compromiso.