La Organización Mundial de Comercio (OMC) falló este martes que los aranceles adicionales impuestos por Estados Unidos a China en 2018 bajo la Sección 301 son inconsistentes con las reglas del comercio global.

Las medidas incompatibles son relativas a las leyes, políticas y prácticas de China en materia de transferencia de tecnología, propiedad intelectual e innovación que impuso Estados Unidos de conformidad con el artículo 301 de la Ley de Comercio Exterior de 1974, entre otras legislaciones.

En concreto, consisten en un arancel adicional de 25% sobre las importaciones procedentes de China por un valor aproximado de 34,000 millones de dólares, anunciado por la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) el 15 de junio de 2018.

También comprenden un arancel adicional de 10% sobre las importaciones procedentes de China por un valor aproximado de 200,000 millones de dólares, introducido el 24 de septiembre de 2018, cuyo tipo aumentó hasta 25% ad valorem el 1° de enero de 2019, según el anuncio realizado por la USTR el 21 de septiembre de 2018.

El Grupo Especial recomienda que los Estados Unidos pongan sus medidas en conformidad con las obligaciones que les corresponden en virtud del GATT de 1994”, concluyó el panel que resolvió el litigio.

Los Estados Unidos sostienen que las leyes, políticas y prácticas de China a las que se hace referencia en el informe en el marco del Artículo 301 infringen las “normas de lo bueno y lo malo” de los Estados Unidos, en particular la prohibición del robo, la extorsión, el robo cibernético y la intrusión cibernética, el espionaje económico y la apropiación indebida de secretos comerciales, el comportamiento anticompetitivo, así como la reglamentación de la apropiación gubernamental de la propiedad.

“Estados Unidos no ha aportado pruebas o explicaciones suficientes para sustanciar su afirmación de que las medidas son necesarias para proteger las ‘normas de lo bueno y lo malo’ invocadas por los Estados Unidos y que son consideradas moral pública en los Estados Unidos”, dijo el Grupo Especial en su resolución.

Sin embargo, la resolución del panel no es vinculatoria, porque Estados Unidos tiene derecho a acudir al Órgano de Apelación de la OMC, la última instancia de litigios, pero éste no está en funciones por la anuncia de Estados Unidos a renovar los árbitros cuyo periodo fue caducando.

En su primera reacción, el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, criticó el informe del panel que declaró que las acciones tomadas por Estados Unidos para combatir “el robo generalizado y dañino de China de tecnología y propiedad intelectual estadounidenses” eran incompatibles con las reglas de la OMC.

"Este informe del panel confirma lo que la Administración Trump ha estado diciendo durante cuatro años: la OMC es completamente inadecuada para detener las prácticas tecnológicas nocivas de China”, dijo Lighthizer.

“Aunque el panel no disputó las amplias pruebas presentadas por los Estados Unidos sobre el robo de propiedad intelectual por parte de China, su decisión muestra que la OMC no ofrece ningún remedio para esa mala conducta. Se debe permitir que Estados Unidos se defienda de las prácticas comerciales desleales, y la Administración Trump no permitirá que China use la OMC para aprovecharse de los trabajadores, empresas, agricultores y ganaderos estadounidenses”, agregó.

Lighthizer acotó que es importante señalar que este informe no tiene ningún efecto sobre el histórico Acuerdo de Fase Uno entre Estados Unidos y China, que incluye compromisos nuevos y exigibles por parte de China para prevenir el robo de tecnología estadounidense.

rmorales@eleconomista.mx