Con 19 votos a favor, cuatro en contra y 11 abstenciones, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución para abrir el proceso de suspensión de Venezuela del organismo multilateral.

El pasado domingo, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, comentó que su país ya tenía acordado 24 votos a favor de la suspensión de Venezuela. Sin embargo, el techo llegó a 19, el mismo número de votos que consiguió México hace un año en Cancún para aprobar una resolución condenatoria contra la Venezuela de Nicolás Maduro.

Para suspender a Venezuela se necesita obtener en una asamblea general extraordinaria el respaldo de 24 países, dos tercios de los miembros de la OEA.

La resolución promovida por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos, México, Paraguay y Perú. Entre quienes se abstuvieron de manera sorpresiva fueron Uruguay, Ecuador y Belice.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, respondió diciendo que los funcionarios de los países que votaron a favor “no pueden llamar (a Pence) y decirle misión cumplida. Tienen 19 votos”.

“Quienes aprobaron esta resolución apoyan también la posibilidad de intervención militar en Venezuela”, dijo. “Allá ustedes con sus conciencias”.

El documento también declara que la victoria de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de mayo pasado carece de legitimidad, una postura que ya habían adoptado por separado al menos 15 naciones del hemisferio.

Nuevo fracaso de la OEA.

Sobre la crisis que vive Nicaragua, los gobiernos manifestaron su repudio por la violencia, pero no condenaron al gobierno.