El presidente Donald Trump dijo que no hizo ni tiene grabaciones de sus conversaciones privadas con el exdirector del FBI, James Comey, poniendo fin a un misterio que él mismo había creado el mes pasado cuando insinuó que había grabado en privado esas conversaciones.

Con toda la vigilancia electrónica, intercepciones, desenmascaramiento y filtración ilegal de información de la que se ha hablado recientemente , Trump dijo que no tenía la menor idea de si existían cintas o grabaciones de las conversaciones. Además, declaró que no hice ni tengo tales grabaciones .

Durante semanas el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, y otros altos funcionarios rechazaron aclarar los comentarios de Trump. La historia de intrigas comenzó el mes pasado, días después de la destitución de Comey, quien en ese momento investigaba los presuntos contactos del presidente y funcionarios rusos.

El New York Times citó a dos allegados a Comey que relataron su versión de una cena que tuvo con Trump en enero, durante la cual el presidente le pidió que le prometiera lealtad. Comey se negó y en su lugar le ofreció honestidad .

Trump tuiteó al día siguiente que a Comey ¡le conviene desear que no haya ‘cintas’ de nuestras conversaciones antes de que empiece a filtrar a la prensa! .

Ayer, Trump negó todo. Era mejor para él. De lo contrario, se hubiera metido en un problema.