Miles de manifestantes protestaron el miércoles en las calles de las principales ciudades de Colombia en contra de un polémico proyecto de reforma fiscal que tramita el Gobierno en el Congreso, en medio de la tercera ola de la pandemia de Covid-19 que tiene al borde del colapso el sistema de salud del país.

En la jornada de protesta, 40 personas fueron capturadas por actos de vandalismo y 42 policías resultaron heridos, informó el ministro del Interior, Daniel Palacios.

Los sindicatos y las organizaciones sociales se movilizaron pese a que un tribunal ordenó el martes posponer las manifestaciones por el temor a un aumento de contagios masivos de coronavirus en el país, que el miércoles reportó un récord de decesos diarios con 490.

Colombia acumula hasta ahora 2.82 millones de casos positivos y 72,725 muertas por la pandemia de Covid-19.

"Esta protesta es legítima en la medida que interpreta el clamor nacional de un rechazo de las políticas económicas y sociales de este Gobierno, que en medio de estas difíciles circunstancias pretende una reforma tributaria para saquear el bolsillo de los colombianos, mientras a los megaricos no se les toca un solo pelo", dijo Francisco Maltés, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

Durante las protestas se registraron ataques contra sedes bancarias y de medios de comunicación, saqueos de comercios y la quema de autobuses de servicio público y automóviles, principalmente en Cali, la tercera ciudad más poblada del país, en donde el alcalde, Jorge Iván Ospina, decretó toque de queda y ordenó patrullajes del ejército y la policía.

"Entendemos el derecho constitucional para la expresión pacífica de los ciudadanos (...), pero también lo que hemos visto el día de hoy en muchos lugares es vandalismo criminal", dijo el presidente, Iván Duque, en su programa diario de televisión.

"Hemos dado instrucciones muy precisas para el control del orden público para evitar contagios y muertes en las próximas semanas, pero también para proteger la vida, honra, bienes, derechos y libertades de los ciudadanos", agregó.

Frente a la sede del Congreso, en el centro histórico de Bogotá, los manifestantes se enfrentaron a la policía antidisturbios.

"Llevamos 27 años de pobreza interminable y le pedimos al Estado colombiano que se acuerde de las condiciones de todos los trabajadores del sector de la salud, que son inmensamente pobres", dijo Roberto Angulo, médico cirujano, mientras marchaba. "Somos buenos seres humanos, nos merecemos mejores condiciones de vida".

La ocupación en las unidades de cuidados intensivos en las clínicas y hospitales de ciudades como Bogotá, Medellín y Cali supera el 90%, amenazando con provocar un colapso en el sistema de salud si aumentan los contagios de Covid-19.

Reforma sin apoyo

El Gobierno presentó la semana pasada al Congreso un proyecto de reforma fiscal, cuya mayoría de propuestas entrarían en vigencia a partir de 2022, para elevar anualmente el recaudo de impuestos en 23.4 billones de pesos (6,294 millones de dólares), equivalente a un 2% del PIB.

Pero más temprano, el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, dijo que el monto del proyecto de ley se podría reducir a entre 18 billones y 20 billones de pesos (entre 4,842 millones y 5,380 millones de dólares), en busca de lograr consensos con la mayoría los legisladores que rechazan la iniciativa.

La reforma impositiva es crucial para que las agencias internacionales evaluadoras de riesgo mantengan las calificaciones crediticias en grado de inversión a la cuarta mayor economía de América Latina.

Las manifestaciones son las más recientes de una serie de protestas que iniciaron a finales de 2019 para rechazar las políticas económicas y sociales del presidente, Iván Duque, que finaliza su mandato en agosto del próximo año.