Nueva York. México rechazó el derecho de veto y planteó reformas  a los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad de la ONU en beneficio de la colectividad.

En la sesión del debate sobre la reforma de dicho consejo, el embajador de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, precisó que el veto se opone a la igualdad soberana, impide avanzar a la democratización, además de que promueve la división en vez de la unidad entre los miembros.

“El ejercicio del veto pone en entredicho la igualdad soberana que debe prevalecer entre los estados, no fomenta la unidad ni promueve la búsqueda de entendimientos. Como hemos podido comprobar a lo largo de los años, el veto fomenta la división entre los miembros del Consejo y socava con frecuencia su credibilidad, su legitimidad y su transparencia ante el resto de la comunidad internacional”, destacó en su discurso.

También reiteró el pronunciamiento mexicano de que incrementar el número de miembros permanentes no representa una verdadera reforma.

“Por el contrario, sólo reforzaría las condiciones que han llevado al Consejo a las parálisis y estar ausente cuando más se le requiere”, puntualizó.

“La reforma debe resultar en un órgano que beneficie  sobre todo a la colectividad. El mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, mandato esencial del Consejo, no puede estar sujeto a los intereses nacionales menos aún a los privilegios perpetuos de unos cuantos”, agregó.

El representante de la misión permanente precisó que con el propósito de avanzar en las negociaciones, México y el Movimiento Unidos por el Consenso presentaron una fórmula de compromiso que representa una alternativa para alcanzar una reforma integral y realista para hacer al Consejo más democrático, más representativo, más eficaz y más transparente. Incluyendo el aumento de de miembros no permanentes.

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