Los Ángeles.- Un mexicano se declaró culpable este martes del asesinato de un patrullero de frontera, cuya muerte destapó la polémica operación estadounidense, llamada "Rápido y Furioso", que toleró el contrabando de armas a México para rastrear a los narcotraficantes, informaron autoridades.

Manuel Osorio Arellanes llegó a un acuerdo con la fiscalía y se declaró culpable del asesinato en primer grado del agente de frontera Brian Terry el 14 de diciembre de 2010, anunció la fiscal del Distrito Sur de California, Laura Duffy.

"El oficial Terry murió en el cumplimiento de su deber al proteger valerosamente nuestra frontera", dijo Duffy, citada en un comunicado del Departamento de Justicia.

La muerte de Terry destapó el caso "Rápido y Furioso", luego de que en la escena del crimen se hallaran armas que pertenecían a esta operación.

"Rápido y Furioso" permitió la entrada de más de 2,000 armas a México entre 2009 y 2010, a muchas de las cuales se les perdió el rastro.

La operación, lanzada en 2009, buscaba detectar a contrabandistas de armas a México, donde la violencia del crimen organizado ha dejado más de 60,000 muertos en los últimos seis años.

Bajo su acuerdo con la fiscalía, Osorio Arellanes admitió que él y otras cuatro personas emprendieron un tiroteo con los oficiales en la frontera entre México y Estados Unidos, cuando intentaban robar su carga a narcotraficantes.

El mexicano, que enfrenta una pena máxima de cadena perpetua, escuchará su sentencia el 11 de enero del año próximo ante el juez David Bury en Tucson, Arizona (oeste).

En julio de 2012, el Departamento de Justicia había anunciado una recompensa de hasta un millón de dólares por información que conduzca al arresto de los otros cuatro fugitivos: Jesús Rosario Favela Astorga, Iván Soto Barraza, Heraclio Osorio Arellanes y Lionel Portillo Meza.

En julio, Portillo Meza fue capturado en México y actualmente aguarda su extradición a Estados Unidos, señaló el comunicado de Justicia.

klm