La canciller alemana Angela Merkel inició este viernes una visita oficial de dos días a México. Llega acompañada de una delegación empresarial de su país con una agenda concentrada en reforzar la relación bilateral.

Pero la canciller también arriba al territorio azteca con los ánimos de que en México hallará aliados a su postura sobre el cambio climático, política internacional y la manera en que debe combatirse el terrorismo, luego de las notorias divergencias con Donald Trump y más recientemente con Justin Trudeau.

Angela Merkel entiende como pocos en el mundo ser el destino de los dardos mañaneros que a diario lanza el presidente de Estados Unidos.

Ambos han sido objeto de sus dichos que lo único que buscan es hacer quedar bien a Donald Trump ante la nación estadounidense y ello es algo que no le gusta a la líder alemana.

Ya a fines de mayo Angela Merkel había dicho a varios de sus colegas en Europa que en el viejo continente no se pude confiar más en Estados Unidos.

La canciller no olvida las groserías lanzadas por el magnate republicano lanzadas en Italia al resto de miembros de la OTAN, la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París y recuerda que México no simpatiza con las posturas del jefe de la familia Trump.

Y mucho menos olvida que su colega en la Casa Blanca despotricó contra Alemania, el motivo: el déficit comercial que pone en desventaja a Estados Unidos ante los germanos.

Son todos los desencuentros que ha tenido Merkel con Trump; quiere que su homólogo Enrique Peña Nieto mantenga el apoyo de México a Alemania en varios asuntos que son de interés global.

De lograrlo, por qué no, Merkel estaría dispuesta a animar la inversión alemana en México y expandir la relación germano-azteca, ahora cifrada en 17,800 millones de dólares.

Aparte, sabe que en México existen unas 1,900 empresas que operan con inversión alemana y que además generan 120,000 empleos, desde la industria automotriz, hasta la farmacéutica y las nuevas tecnologías. Más de la mitad de esas compañías confían en un crecimiento de doble digito para este año.

Por eso México es un socio clave de Alemania en América.