Berlín. Los líderes mundiales que urgieron a la canciller alemana, Angela Merkel, este fin de semana a retraerse de su actitud implacable ante los problemas económicos de Europa cuentan con algo en común: ellos tienen que responder a los votantes alemanes.

En medio del cada vez más escandaloso retroceso de la austeridad promovida por Alemania, Merkel apareció aislada en las discusiones sobre el aumento del desempleo en Europa y el dolor económico continuo en Campo David. Pero ella está siendo fiel a la opinión pública alemana, donde el desempleo está en su nivel más bajo en las últimas décadas y sus políticas de línea dura siguen siendo populares en medio de la creencia de que la excesiva deuda europea desencadenó la crisis.

En particular, más alemanes que nunca están listos para decirle adiós a Grecia como socio común del euro. La salida griega agravaría los problemas de otros países vulnerables y crearía viento en contra para la lenta recuperación de EU, un ansioso tema para el presidente Obama en este año electoral.

Merkel camina sobre una cada vez más compleja cuerda floja para conectar las prioridades alemanas con las internacionales. Pese a que ha hecho concesiones silenciosas a los líderes que están en favor del estímulo por encima de los recortes, se ha opuesto a grandes propuestas para apuntalar a los países más débiles, medidas que serán objeto de debate hoy en una reunión de emergencia de los líderes de la zona euro.

La propuesta más grande -la de los eurobonos- que permitiría a los países que usan el euro pedir dinero prestado con el respaldo de los 17 países miembros ha sido apoyada por el presidente francés, François Hollande, como un paso importante para traer la confianza de los inversores de vuelta a países como España e Italia. El lunes, los aliados de Merkel la desestimaron.

Los eurobonos serían una receta equivocada en el momento erróneo con malos efectos secundarios , manifestó el viceministro de Finanzas alemán, Steffen Kampeter.

Francia se ha movido hacia un mensaje muy diferente.

Europa debe enviar señales para aumentar la inversión y el crecimiento en Grecia, mientras que el país sufre una recesión severa , expuso el ministro de Finanzas francés, Pierre Moscovici, a la prensa en Berlín después de reunirse con su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble.