Washington. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) no ha logrado recuperar la confianza de algunos funcionarios del propio organismo luego de que no ha logrado transparentar su veto en contra de Paulo Abrao, secretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En conversación con El Economista, dos funcionarios de la OEA revelan desacuerdos con Almagro porque “no ha mantenido acciones consistentes” de análisis electoral con todos los países de la región.

Los funcionarios, que pidieron el anonimato para evitar represalias, comentan que Almagro rechazó analizar lo ocurrido en las elecciones estadounidenses, luego de que Sidney Powell, abogado del entonces presidente Donald Trump, encontró pruebas sobre inconsistencias en las máquinas que contabilizaban los votos en algunos estados después de las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

“El problema de Almagro es su exceso de ideologización; lo pierde”. Comenta uno de los funcionarios.

Da el ejemplo de las recientes elecciones parlamentarias de Venezuela: “Las invalidó desde que las convocaron las autoridades”. Almagro “no activó protocolos de la OEA; comete el error de creer que todo lo que ocurre en el ámbito electoral en Estados Unidos es legal y todo lo que que ocurre en Venezuela es ilegítimo”.

“El día de las elecciones venezolanas (6 de diciembre de 2020) recibimos informes sobre el trabajo de varios medios de comunicación no oficiales que estaban desarrollando y no nos reportaron irregularidades”, comenta un funcionario de la OEA, sin embargo, recuerda que Almagro “no quiso incluir el reporte en el dossier de la jornada”. Lo que sí reportó, afirma, es lo emitido por medios sobre la negativa de Nicolás Maduro en aceptar a observadores internacionales y en la censura que impuso a los medios de comunicación. “Repito, tenemos reportes de medios de comunicación, por ejemplo la Deutsche Welle, que sí trabajó durante la jornada electoral con normalidad”.

La imparcialidad

La OEA genera confianza siempre y cuando actúe sin los dados cargados a favor o en contra de algún candidato.

Otro ejemplo que expresa uno de los funcionarios de la OEA es sobre la censura que vive Estados Unidos a través de las redes sociales. Una “realidad de la que Almagro no ha comentado nada, violando los protocolos de la OEA”, indica.

Twitter decidió eliminar la cuenta del presdiente Trump y decenas de cuentas que lo apoyaban. Una de ellas es SVNewsAlerts, que tenía 69,000 seguidores.

Ambos funcionarios aplauden al Gobierno mexicano su decisión de rechazar la resolución de la OEA sobre las elecciones venezolanas.

fausto.pretelin@eleconomista.mx