Donald Trump, lamentablemente, no está informado o está engañando intencionalmente al pueblo estadounidense sobre una de sus decisiones más importantes como presidente, la cancelación del DACA, el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés).

Con un trío de tuits furibundos el domingo de Pascua, y otros tres la mañana de ayer Trump anunció que no habrá acuerdo para salvar a los 700,000 dreamers cuyo futuro puso él mismo en peligro al cancelar el programa DACA.

También amenazó a México con cancelar el TLCAN en caso de que no mejore la seguridad en su frontera y, finalmente, amenazó a los demócratas con oprimir el botón nuclear en caso de que no aprueben una ley migratoria.

Trump también mintió al asegurar que existen “caravanas” de gente que ingresa a Estados Unidos para aprovecharse del programa DACA, cuando la realidad es que, para ser protegido por el DACA se requieren tres requisitos: los inmigrantes deben haber vivido en los Estados Unidos desde el 2007, haber llegado al país antes de cumplir 16 años y haber sido menores de 31 años el 15 de junio del 2012. Cualquiera que haya venido después, no califica para el DACA.

Algunas conclusiones de los seis tuits:

1. Esta es la presidencia de la improvisación. No hay estrategia ni disciplina en el mensaje de comunicación.

2. Trump no entiende cómo funciona el Congreso. Exige a los republicanos optar por la “opción nuclear” (que sean 51 y no 60 los que aprueben la ley migratoria); sin embargo, en febrero sólo votaron a favor 36 de los 51 republicanos.

3. El presidente no piensa el impacto a mediano plazo de sus decisiones, sólo le interesa la ganancia inmediata.

4. Es un presidente influenciado por los conductores de Fox. El domingo por la mañana el canal de noticias habló de “caravanas” de gente que ingresa a Estados Unidos.