Buenos Aires. El viaje previsto para marzo a las Islas Malvinas de parlamentarios ingleses corrobora que Gran Bretaña aumenta la militarización del Atlántico Sur, denunció la cancillería argentina y exigió información sobre la supuesta presencia de armas nucleares.

"La presencia de parlamentarios británicos dedicados a temas militares es una ratificación de las prioridades de dicho país que corroboran las denuncias realizadas por Argentina ante la ONU sobre la militarización del Atlántico Sur por parte de una potencia extra-regional", dijo la cancillería.

"Exigimos que Gran Bretaña informe sobre la presencia de un submarino nuclear en una zona libre de armas nucleares", agregó el comunicado de la cancillería argentina titulado "Gran Bretaña aumenta la militarización del Atlántico Sur".

El parte recordó que "en 2003 Gran Bretaña debió reconocer que años antes había introducido armamento nuclear en el Atlántico Sur".

Más de la mitad de los 12 miembros de la Comisión de Defensa de la Cámara de los Comunes visitarán las islas "en marzo", informó en Londres el portavoz de la comisión, Alex Paterson, sin precisar la fecha exacta del viaje.

Según el vocero, el viaje estaba previsto desde finales de 2011, antes de desencadenarse una nueva escalada entre Buenos Aires y Londres a menos de dos meses de cumplirse 30 años del inicio de la guerra, el 2 de abril de 1982.

La cancillería argentina advirtió que la llegada de legisladores británicos al archipiélago austral se produce "por primera vez en más de una década", y después del "envío de un destructor, un submarino nuclear y el arribo en uniforme militar del Príncipe Heredero".

Según Argentina, "las Islas Malvinas han sido transformadas por el Reino Unido en una pieza clave de un sistema de bases militares a miles de kilómetros de Londres para el control del Atlántico Sur, los accesos interoceánicos y la proyección a la Antártida".

Agregó que Londres "se asegura también de esta forma la explotación de los recursos naturales del Atlántico Sur que pertenecen al pueblo argentino".

La cancillería advirtió que denunciará ante la ONU "cada uno de los actos del Reino Unido tendientes a escalar el conflicto y militarizar aguas que para los países de la región constituyen una zona de paz".

La guerra, que duró 74 días, dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos y culminó el 14 de junio de 1982 con la rendición de la nación sudamericana.