No hace falta ser un genio político para ver hacia dónde se dirige la contienda entre el presidente Obama y Mitt Romney. Con Paul Ryan en el Partido Republicano, la campaña está mirando a un debate a pleno pulmón sobre el futuro de Medicare, ¿están Romney y Ryan listos para esto?

Hay mucho en el proyecto de presupuesto de Ryan -e implícitamente en la plataforma de Romney- que suscitará el debate y la controversia. El tamaño y la forma de los recortes de impuestos propuestos por Romney y Ryan ya están bajo el ataque de Obama y los demócratas. Los recortes en el gasto doméstico en el plan de Ryan han sido señalados por los demócratas, quienes afirman destruirán la red de seguridad social.

Pero desde el momento en el que Ryan presentó su plan, llamado el Camino Hacia la Prosperidad, los demócratas han visto su intención de alterar fundamentalmente a Medicare como la más políticamente vulnerable de sus recomendaciones presupuestales, la cual es una gran razón por la que los demócratas estaban alegres cuando se dio a conocer la noticia, el viernes por la noche, que Romney había seleccionado a Ryan como su compañero de campaña por la Vicepresidencia.

Republicanos familiarizados con las deliberaciones que condujeron a dicha selección comentaron que Romney y sus asesores entraron a este matrimonio con los ojos abiertos sobre las ventajas y desventajas de seleccionar al Presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara.

La incorporación de Ryan a la candidatura trajo consigo una infusión de energía a la campaña y convirtió a Romney, en poco tiempo, en un candidato más vigoroso y, afirman los republicanos, Ryan tiene el potencial de meter a Wisconsin en el juego y ayudar a conseguir votos en otros estados de los Grandes Lagos.

También compartieron las ventajas y desventajas de los otros candidatos en la lista corta de Romney. El senador Rob Portman podría haber ayudado a ganar Ohio, pero también habría traído el bagaje de haber servido en lo alto de la administración del expresidente George W. Bush. El exgobernador Tim Pawlenty ha sido un fuerte partidario de Romney, pero no habría podido meter al juego a Minnesota y no habría emocionado tanto a la base como lo hace Ryan.

Las propuestas de Ryan sobre el presupuesto y Medicare se sopesaron plenamente mientras Romney y sus asesores evaluaban las opciones para un compañero de fórmula, indicaron quienes están familiarizados con el proceso. A final de cuentas, la conclusión fue que Ryan, más que cualquier otro competidor, ofrece la posibilidad de elevar el debate. La perspectiva en Boston es que Romney puede ganar una campaña sobre grandes temas, pero no en los pequeños. En ese cálculo, Ryan ganó.