Después de perforar por dos décadas a través de más de 3 kilómetros de hielo en la Antártida, científicos rusos están a punto de entrar en un enorme y oscuro lago que no ha sido tocado por la luz por más de 20 millones de años.

Los científicos están sumamente entusiasmados con las formas de vida que se puedan encontrar allí, pero están igualmente preocupados por la contaminación del lago con los fluidos de la perforación y las bacterias, así como por el potencial riesgo de una explosión por la desgasificación de un cuerpo de agua que tiene concentraciones especialmente altas de oxígeno y nitrógeno.

De llegar al Lago Vostok, podría representar el primer contacto directo con lo que los científicos ahora saben que se trata de una red de más de 200 lagos subglaciales en la Antártida.