Ciudad de Panamá. Dirigentes de las principales asociaciones empresariales en Panamá rechazaron el día de ayer los discursos de odio contra extranjeros, tras la presentación de un proyecto de ley que pretende deportar migrantes por ofender o desplazar laboralmente a panameños.

“Es preocupante este tipo de discursos que se están viendo recientemente. Panamá ha sido tradicionalmente un país que invita a los extranjeros”, dijo Jorge Juan de la Guardia, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, el mayor gremio empresarial del país centroamericano.

“Parte de este crecimiento importante que hemos tenido estos últimos años ha sido producto de que han venido extranjeros a Panamá a invertir, a gastar, hacer turismo y a consumir”, añadió.

El temor de los empresarios se produce tras la presentación ante la Asamblea Nacional de un anteproyecto de ley impulsado por la diputada oficialista Zulay Rodríguez, del Partido Revolucionario Democrático (socialdemócrata).

La iniciativa propone la deportación de extranjeros que “manifiesten públicamente ofensas e insultos hacia la nacionalidad panameña” o a los que realicen “directa o indirectamente el ejercicio de una profesión reservada para los nacionales panameños”, por ejemplo la abogacía, la medicina y la venta ambulante, entre otros.

Los empresarios están de acuerdo con ordenar la migración, pero temen que una política migratoria restrictiva pueda afectar la economía.