Berlín. La extrema derecha podría lograr grandes avances en dos elecciones regionales en Alemania este domingo, lo que podría poner fin a 30 años de gobierno de los dos partidos principales y acelerar la posible desintegración de la coalición nacional de la canciller Angela Merkel.

Alternativa para Alemania (AfD) está aprovechando el enfado de los votantes por el tema de los refugiados y el cierre planificado de las minas de carbón en la región y se presentan como herederos de los manifestantes que provocaron la caída del Muro de Berlín hace tres décadas.

Incrementos de dos dígitos en el apoyo a la AfD amenazan a los conservadores de Merkel en Sajonia y podrían restar poder en Brandemburgo a los socialdemócratas del SPD, socios de la canciller a escala nacional.

Se espera que la AfD robe votos de ambos partidos en las elecciones que se celebrarán dos meses antes del trigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín.

Los carteles electorales del partido AfD piden a los votantes que “completen el cambio iniciado en 1989”. Con la palabra Wende, utilizada para describir la caída del comunismo en Alemania Oriental.

“Hay una gran desilusión en buena parte del este con todos los partidos y la AfD hace que la gente sienta que está siendo escuchada”, dijo Hans Vorlaender, director de un centro de investigación política en Dresde.