Un segundo reactor volvió a ser puesto en funciones el jueves en Japón, 16 meses después del accidente de Fukushima, que el año pasado obligó a detener el funcionamiento de todo el sistema nuclear japonés durante dos meses.

La compañía de electricidad Kansai Electric Power (Kepco), encargada del abastecimiento de la región industrial del Kansai (centro oeste, que incluye las metrópolis de Osaka, Kobe y Kioto) reactivó el reactor 4 de su central de Oi en la noche del miércoles al jueves.

Una horas antes, la agencia de seguridad nuclear había pedido a la compañía que efectuara una investigación sobre la existencia posible de una falla sísmica activa bajo esta central, señalada recientemente por geólogos.

No obstante, Kepco consideró que esta investigación no le impedía reactivar la unidad 4.

A comienzos de julio, la sociedad había vuelto a poner en funcionamiento el reactor 3 de la misma central, poniendo así fin a un periodo de dos meses en que la totalidad de las 50 unidades nucleares del archipiélago estuvieron detenidas.

Los reactores estaban parados ya sea debido a un sismo o bien a nuevas medidas de seguridad exigidas por las autoridades desde el accidente de Fukushima en marzo de 2011, que generó gravísimas emisiones radioactivas, obligando a la evacuación de cientos de miles de personas.

A mediados de junio, el primer ministro Yoshihiko Noda autorizó la reactivación de los reactores 3 y 4 de Oi, la que Kepco reclamaba con insistencia para enfrentar los picos de consumo de electricidad durante el verano. Durante esos periodos de gran calor, los japoneses utilizan masivamente los sistema de aire acondicionado.

La decisión de Noda provocó críticas en el seno de su propio movimiento, el Partido Demócrata del Japón (PDF, centro-izquierda), y dio un nuevo impulso a la contestación antinuclear en el archipiélago.

Una manifestación inédita de 75,000 a 170,000 personas, según las fuentes, culminó en un parque de Tokio el lunes.

RDS