Islamabad. Puestos en evidencia por la operación Osama Bin Laden y por una serie de ataques insurgentes a sitios de alta seguridad, los altos mandos del Ejército paquistaní están seriamente preocupados por la evidente infiltración de elementos islámicos que están ayudando a los militantes en su campaña contra el Estado.

Los temores se han agudizado desde la muerte de Bin Laden, que ocurrió a 1 kilómetro de una prestigiada academia militar. La infiltración la semana pasada de una base naval por parte de insurgentes fuertemente armados en Karachi, una operación que según los altos mandos requirió de ayuda desde dentro, sirvió para agravar la situación.

El comandante del Ejército pakistaní, general Ashfaq Kayani, quien al igual que el gobierno civil ha expresado su rabia por la operación secreta de Estados Unidos, quedó tan conmocionado por el descubrimiento de Bin Laden que mencionó a los mandos estadounidenses en una reunión reciente que su primera prioridad era poner nuestra casa en orden , según un oficial que asistió a la reunión.

Estamos bajo ataque y los atacantes están obteniendo información altamente confidencial sobre sus objetivos , afirmó el oficial, que al igual que otros pidió el anonimato. Los altos mandos militares de Pakistán aseguraban haber purgado los rangos del Ejército de islamistas poco después de los ataques terroristas del 2001. Desde entonces, altos funcionarios del gobierno han afirmado repetidamente en público que las fuerzas armadas están comprometidas en la lucha contra los extremistas y que el arsenal nuclear de Pakistán está en manos seguras.

Sin embargo, los mandos estadounidenses no están tan convencidos y siguen presionando a Pakistán para que elimine más agresivamente elementos del Ejército y los servicios de inteligencia que se cree están cooperando con los grupos militantes.

En una visita no anunciada a Islamabad el viernes pasado, la secretaria de Estado Hillary Clinton demandó mayor cooperación en la guerra contra Al-Qaeda y otras organizaciones que se han enraizado en Pakistán. Junto al almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor militar, Clinton expuso que EU espera que Pakistán adopte medidas decisivas en los próximos días . No está claro si Kayani y otros líderes estén realmente comprometidos con la depuración de sus filas.