Madrid. El gobernante Partido Socialista español sufrió su peor derrota histórica en unas elecciones locales y cedió la mayor parte de su poder municipal y autonómico al conservador Partido Popular en unos comicios celebrados en medio de protestas callejeras sin precedentes.

El PP aventajó en 10 puntos y más de dos millones de votos al oficialismo socialista, que culpó de la dura derrota en los comicios al descontento generalizado por la crisis económica.

"Entiendo que estos resultados tienen una clarísima relación con los efectos de la crisis económica que venimos sufriendo desde hace tres años", dijo el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. "Muchos españoles temen por su trabajo y su bienestar. Hoy, sin duda, han expresado su malestar".

"Es razonable esperar que el Partido Socialista recibiera hoy un castigo en las urnas", añadió.

Los "populares" conservaron holgadamente los ayuntamientos de ciudades como Madrid y Valencia y ganaron la alcaldía de Sevilla, un bastión histórico del PSOE. Después de 30 años en el poder, los socialistas también perdieron el gobierno de Barcelona, donde se impuso la formación nacionalista catalana CiU.

Además de los ayuntamientos, el PP se impuso en casi todas las comunidades autónomas 13 de las 17 en las que tuvieron lugar elecciones, conquistando feudos tradicionalmente adversos como Castilla-La Mancha y Aragón.

Con este resultado, los conservadores se convierten en los grandes favoritos de cara a las elecciones presidenciales del 2012, en las que Zapatero no concurrirá a un tercer mandato.

No obstante, el jefe del gobierno señaló que no se plantea un adelanto electoral y que su objetivo es agotar la legislatura.

En la sede del PP en Madrid, centenares de seguidores se congregaron en las calles para celebrar la victoria.

"Los resultados provisionales indican que una mayoría de españoles ha confiado en el proyecto de futuro y cambio que representa el Partido Popular", dijo la portavoz "popular" Ana Mato. "Ha sido un triunfo histórico para nuestro partido".

En el País Vasco, los resultados supusieron la irrupción con fuerza de la coalición independentista Bildu en los ayuntamientos de las tres capitales de la región. El gobierno impugnó la candidatura de Bildu al considerar que algunos de sus candidatos estaban vinculados a la organización proscrita ETA, pero los tribunales negaron esa relación y autorizaron la participación de Bildu.

La crisis financiera ha obligado profundos recortes presupuestarios y sumido a España en un desempleo de 21,3%, el más alto entre las naciones de la eurozona. La tasa de desempleados entre los jóvenes es de 40% y un total de 4.9 millones de personas carecen de trabajo en España, la cifra más alta desde 1997.

EISS