Puerto Príncipe.- La policía de Haití usó el lunes gas lacrimógeno y tiros de alerta para dispersar a activistas que exigían la renuncia del presidente René Preval, después de que manifestantes robaron a transeúntes e intentaron quebrar barricadas alrededor del palacio nacional.

El Gobierno de Haití ha afrontado duras críticas por su respuesta al terremoto del 12 de enero que causó la muerte de 300.000 personas y dejó daños estimados por hasta el 120% del PIB del empobrecido país caribeño.

Alrededor de 1,000 manifestantes tomaron las calles para denunciar lo que calificaron como un plan de Preval dirigido a vender al país a potencias extranjeras y permanecer en el poder más allá de su mandato, acusaciones que fueron rechazadas repetidamente por funcionarios del Gobierno.

La protesta fue convocada por casi 40 partidos políticos y grupos de oposición. La policía reaccionó cuando los manifestantes intentaron sobrepasar la barrera de seguridad alrededor del palacio -destruido por el sismo-, donde Preval estaba realizando reuniones.

Los manifestantes, algunos con armas de fuego, atacaron a transeúntes y les robaron dinero, celulares, joyas y otras pertenencias.

"Tomaron mi billetera con mi dinero y mi celular y me golpearon", dijo Jerome Berlanger, un joven de 21 años que no participó en la protesta.

En marzo, donantes internacionales comprometieron 10,000 millones de dólares durante 10 años en ayuda para la reconstrucción de Haití.

Los proyectos tienen que ser revisados y aprobados por una comisión interina co presidida por el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, y el ex presidente estadounidense y enviado especial de Naciones Unidas, Bill Clinton.

La comisión está compuesta por un número equilibrado de haitianos y extranjeros.

Algunos ven la creación del panel como una violación a la Constitución y soberanía de Haití.

"Preval debería dejar el poder y ser arrestado", gritó Maxime Geffrard, uno de los manifestantes. "Es un traidor porque quiere venderle el país a extranjeros", agregó.

El Parlamento aprobó el lunes una medida para permitir que permanezca en el poder hasta el 14 de mayo del 2011, en caso de que no puedan realizarse elecciones a tiempo para elegir a otro presidente después del 7 de febrero del 2011. Partidos de oposición se oponen a la medida.

apr