El conflicto armado en Siria se cobró la vida de 76,021 personas sólo el año pasado, de las cuales 33,278 fueron civiles, informó hoy el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

El grupo activista dio a conocer este jueves su reporte sobre el número de víctimas de la guerra siria, que comenzó en marzo de 2011 con una revuelta contra el régimen del presidente Bashar al-Assad y se convirtió en un violento conflicto que parece no tener fin.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó en agosto pasado que la cifra total de muertos desde el inicio ascendía a 191,000 y que incluso rondaría los 200,000, pero los activistas sirios calculan que el número es mucho mayor.

Al-Assad, quien el mes pasado admitió que el conflicto sería largo y difícil, visitó la víspera un barrio a las afueras de Damasco y agradeció a los soldados la lucha que mantienen contra el terrorismo.

Se trató de una visita inusual ya que rara vez aparece en público, de hecho la anterior a ésta fue a la localidad de Jobar, al noreste de la capital siria, hace un mes.