El juez español Baltasar Garzón aseguró hoy que en la investigación de crímenes actuó por encima de ideologías y para atender las demandas de quienes tienen derecho a saber dónde están sus familiares desaparecidos.

El magistrado declaró este martes ante el jurado del Tribunal Supremo que lo juzga por presunta prevaricación, luego que se declaró competente para investigar las desapariciones en la Guerra Civil española (1936-1939) y la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

"Hice realmente lo que creía que tenía que hacer por encima de ideologías, los jueces no estamos para ideologías, cada uno tendrá la suya", manifestó el juez, para el que la acusación particular pide 20 años de inhabilitación en la carrera judicial.

Aquí hay cientos de miles de víctimas que no habían sido atendidas en sus derechos, ejercitar una acción penal (por esos crímenes). Los jueces tienen obligación de tratar de investigar esos hechos y de dar protección, es lo que quise hacer y me ratifico", enfatizó.

Garzón rechazó que haya actuado por interés personal o protagonismo y que en ese caso hizo lo mismo que en otras causas judiciales que pasaron por sus manos.

Al ser preguntado sobre la Ley de Amnistía de 1977, la que la agrupación ultraderechista Manos Limpias lo acusa de violar, expuso que esa ley "se refiere a hechos delictivos de contenido político, y en ningún caso se puede afirmar que crímenes contra humanidad (que busca investigar) puedan tener carácter político".

El juez recalcó que trató de investigar "un plan sistemático de exterminio" de detenciones ilegales, desapariciones y torturas durante esos periodos, que según las leyes internacionales son delitos contra la humanidad.

"Siempre he respetado los términos legales y procesales e interpreté normas nacionales e internacionales", abundó.

Tras la declaración de Garzón, se espera que este miércoles continúe el juicio con los testigos llamados por las partes.

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