El gobierno francés suspendió la obligatoriedad de los cubrebocas en cines, museos o instalaciones deportivas que requieran un pase sanitario para ingresar, medida criticada por numerosos científicos.

"Allá donde se necesite el pase sanitario" anti Covid-19, las personas "podrán quitarse el tapabocas", "salvo orden expresa de los prefectos de los departamentos en función de la situación epidemiológica", declaró el martes el ministro de Salud, Olivier Veran, en la radio RTL.

El pase sanitario contra el Covid-19 informa si el poseedor completó la pauta de vacunación, si está inmunizado o si dio negativo en un test PCR reciente.

La medida, aprobada por decreto, apareció este martes en el Boletín oficial francés y entra en vigor el miércoles.

Esta decisión se conoce el mismo día en que el Parlamento comienza el estudio de una ley que obliga a vacunarse al personal sanitario y que extiende el uso del pase sanitario a más establecimientos, como bares y restaurantes, lo que provocó manifestaciones contrarias en la calle el sábado.

Para Veran, el cubrebocas ya no es necesario porque con el pase sanitario "estamos seguros de que todas las personas que entran están completamente vacunadas o tienen un test negativo reciente".

Al contrario del público, los empleados de estos establecimientos tendrán que seguir llevando el tapabocas, precisó el ministro de Trabajo.

La epidemióloga Dominique Costagliola afirmó haber recibido la medida "con estupor": "Es una mala idea", aseguró en la radio France Inter. "Hay que andar con pies de plomo para combatir esta pandemia, y no retirar algunas medidas cuando llegan otras nuevas".

Esta decisión impide el acceso a estos lugares a 250.000 personas inmunodeprimidas graves, que tienen el pase sanitario, vacunadas, pero con un riesgo alto y (...) que solo pueden contar con que todos porten tapabocas para protegerse", reaccionó la asociación de trasplantados de hígado, Renaloo.

Bajo el impacto de la variante Delta, más contagiosa, el gobierno francés habla ya de "cuarta ola", con una media diaria de 8,000 casos en los últimos siete días, contra 1,850 en junio.