Nantes. El gobierno de Francia negó el martes cualquier vínculo entre los tres ataques ocurridos en el mismo número de días, entre ellos dos conductores que impactaron sus coches contra multitudes que se preparaban para las fiestas navideñas. Sin embargo, el gobierno anunció planes para aumentar aún más la seguridad en los espacios públicos.

El primer ministro, Manuel Valls, dijo que los ataques no estaban relacionados con el terrorismo. Lamentó los estragos de la propaganda en las mentes frágiles e instó a Francia a mantener la calma y evitar reaccionar desmedidamente.

El incidente más reciente ocurrió el lunes por la noche en Nantes, donde el conductor de una camioneta tipo van se estrelló contra un mercado navideño, hiriendo a 10 personas, antes de apuñalarse a sí mismo.

La noche anterior, en la ciudad oriental de Dijon, un conductor exclamó en árabe Alá es grande , mientras arrollaba a varias multitudes, hiriendo a 13 personas antes de detenerse.

El sábado, un atacante apuñaló a tres policías en Joué-les-Tours antes de ser muerto a tiros por los agentes. El hermano del atacante fue arrestado el mismo día en Burundi, su país natal, según el portavoz de inteligencia de Burundi, Telesphore Bigiriman. Los hermanos tenían lazos con el islam radical y se movían entre Francia y Burundi.

Estos tres hechos no tienen ninguna relación , dijo el presidente francés, Francois Hollande.

Los funcionarios franceses sostuvieron que ambos conductores en los ataques en Nantes y Dijon tenían un largo historial de trastornos mentales. El atacante de Dijon había sido hospitalizado 157 veces por trastornos mentales desde el 2001, dijo la fiscal Marie-Christine Tarrare.

El primer ministro Valls dijo que los ataques no tienen vínculos con el terrorismo, pero anunció que la seguridad se incrementará en los espacios públicos durante las vacaciones.

Éstos son sucesos serios y preocupantes de forma individual. Aunque no haya ningún vínculo entre ellos, comprendo la preocupación de la gente que se enfrentó a imágenes impactantes y a la tristeza de las víctimas , dijo el primer ministro galo, Manuel Valls.

En Nantes, varios transeúntes sometieron al atacante mientras él se apuñalaba a sí mismo, dijo Mohamed Bader Ghegate, uno de los testigos. Al contrario de los reportes ofrecidos por los medios de comunicación, Ghegate dijo que el atacante nunca dijo Alá es grande en árabe.