Ciudad de México. La revelación a la luz pública que hizo el Gobierno del presidente de México del expediente elaborado por la DEA sobre el general Salvador Cienfuegos ha abierto una fisura de desconfianza de parte del Departamento de Justicia estadounidense con el Ejecutivo mexicano. El Gobierno del país vecino “está profundamente decepcionado por la decisión de México de publicar información compartida de manera confidencial”, explicó un vocero del Departamento de Justicia.

El embajador Andrés Rosental comenta que este acto “constituye una violación de acuerdos bilaterales con los vecinos, y probablemente afectará negativamente la relación con ellos en materia de seguridad y asistencia mutua jurídica”.

Mike Vigil, exagente de la DEA durante 31 años, 12 de ellos en México, comenta: “Nunca vi cosa igual” (El País, 16 de enero).

Sobre el señalamiento que hiciera el presidente López Obrador respecto a la fabricación de pruebas de parte de la DEA, Vigil señala: “no es cierto”.

“¿Y por qué nosotros íbamos a fabricar un caso contra Cienfuegos? Están ´protegiendo a un oficial corrupto”, indicó.

El archivo de la DEA revela convesaciones a través de chats telefónicos entre capos dirigidos por Juan Francisco Patrón Sánchez con el padrino, para quien la DEA se trata del general Salvador Cienfuegos.

A tan solo dos días para que concluya la administración del presidente Trump, ya está el tema sobre el escritorio de Joe Biden.