Albany. EL GOBERNADOR Andrew Cuomo firmó el viernes la propuesta para legalizar matrimonios del mismo sexo, poco después de que el Senado del estado aprobó la medida, otorgando una victoria significativa al movimiento de derechos gay y convirtiendo a Nueva York en el mayor estado en permitir dichas uniones.

Tomando en cuenta la población del estado, la medida en esencia duplica el número de estadounidenses con acceso a licencias matrimoniales del mismo sexo, que con anterioridad sólo estaban permitidas en cinco estados y el Distrito de Columbia.

La medida, una prioridad del Gobernador demócrata, había sido aprobada por la Asamblea Legislativa del estado, la cual controlan los demócratas, hace dos semanas, pero se atoró en el Senado, que controlan los republicanos. La votación en el Senado estatal -33 en favor, 29 en contra-, se dio después de varios días de tensas negociaciones que exigieron que la sesión legislativa se extendiera una semana después de su cierre programado. Durante los debates, cientos de manifestantes en ambos lados del tema se dieron cita diariamente en el Capitolio.

Sin una indicación clara sobre cómo sería la tendencia de la votación, los senadores por fin se reunieron a altas horas del viernes, tras alcanzar un acuerdo crucial sobre la redacción de la ley, la cual fortalece protecciones legales a instituciones religiosas que se oponen a matrimonios gay. Tras la firma de Cuomo, las parejas gay podrán casarse en un plazo de 30 días, cuando la ley entre en vigor. Finalmente, el estado de Nueva York ha derribado una barrera que evitaba que las parejas del mismo sexo pudieran ejercer su libertad de casarse y de obtener las mismas garantías fundamentales que muchas parejas y familias dan por descontadas , declaró Cuomo.

La aprobación fue vista como un precedente de gran relevancia, ya que fue la primera vez que una Cámara legislativa controlada por republicanos aprueba los matrimonios gay.