Bruselas. El comisario europeo para la política digital, Thierry Breton, advirtió este lunes que las grandes empresas tecnológicas podrían enfrentarse a normas más estrictas en Europa, si no logran frenar adecuadamente el discurso de odio y la desinformación.

“Si todas las plataformas que operan en el continente europeo no respetan las condiciones que acabo de exponer, nos veremos obligados a intervenir de forma más estricta”, dijo Breton.

Sus declaraciones llegaron tras una reunión en Bruselas con el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, quien había urgido a Bruselas a adoptar un enfoque diferente sobre la regulación de los gigantes de internet.

Breton anunció así en un encuentro con la prensa que la “ley de servicios digitales que se presentará a finales de año” podrá contener “medidas vinculantes” para “evitar este tipo de abusos”, aunque no precisó el tipo de medidas.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, ya había indicado la semana pasada la voluntad de Bruselas de endurecer la lucha contra el odio en línea, estimando que el tiempo de los acuerdos no vinculantes terminó.

Jourova, muy crítica con el papel de Facebook tras el escándalo de Cambridge Analytica en el 2018, debía plantear cuestiones sobre la “protección de la democracia y los derechos fundamentales”, según un portavoz comunitario.

Facebook, Twitter, Youtube y Microsoft firmaron en el 2016 un “código de conducta” en el que se comprometían con la comisión a examinar en menos de 24 horas las denuncias de discurso de odio en Europa y suprimirlos si es necesario.

En un papel presentado a Jourova, Facebook destacó que la manera de limitar el discurso de odio era asegurarse de que las plataformas establecieran los sistemas adecuados, no haciéndolas responsables del discurso en sí.

Zuckerberg llegó a la sede de la comisión, dos días antes de que Bruselas revele su estrategia para la inteligencia artificial. El jefe de Google, Sundar Pichai, urgió en enero en la capital europea a llevar cuidado con esta regulación.