A medida que los candidatos presidenciales de Estados Unidos luchan por la mejor manera de hacer frente a la afluencia de los centroamericanos que atraviesan la frontera sur de EU con el debate sobre la construcción de muros y deportar a miles de inmigrantes , las escuelas públicas del país han abierto sus puertas, asumiendo la responsabilidad de ayudar a decenas de miles de niños a encontrar su futuro en suelo estadounidense, pero esto no es una tarea fácil.

Muchos de los recién llegados no hablan mucho inglés y están atrasados académicamente. A menudo vienen con cicatrices, huyendo de manera desesperada de la pobreza, la violencia o ambos. Muchas dificultades han soportado en su viaje, a veces dejando atrás a sus familias o buscando el conectarse con sus padres en Estados Unidos después de años de estar separados. Y las escuelas de Estados Unidos, ya atadas por la falta de recursos, tratan de proporcionar servicios especiales, incluyendo la instrucción del idioma inglés y el cuidado psicológico.

En las escuelas, debido a que es la ley, los niños que viven en el país tienen derecho a una educación pública, independientemente de su situación migratoria. Pero para muchos maestros es más que una obligación legal, es un deber moral hacerlo.

Estados Unidos está basado en los derechos humanos , dijo Sandra Jiménez, directora del Instituto de High Point en el condado de Prince George, un suburbio de Washington donde la población inmigrante ha crecido rápidamente. La única razón por la que estas personas están aquí es porque están desesperados. Estas personas llegan a sobrevivir , manifestó.

En el año escolar 2013-2014, había más de 630,000 estudiantes inmigrantes en todo el país, de acuerdo con los últimos datos disponibles en educación federal. Esa cifra ha crecido desde la oleada de menores migrantes de hace dos años: entre el 1 de octubre del 2013 y al 31 de diciembre del 2015, las autoridades federales han puesto en libertad a más de 95,000 menores no acompañados dentro de comunidades en Estados Unidos; prácticamente todos ellos tienen derecho a inscribirse en escuelas públicas.

EL DATO

Estados Unidos y México anunciaron el lunes esfuerzos conjuntos para exhortar a los mexicanos residentes en EU a gestionar actas de nacimiento de ambos países tan pronto su hijo nazca.

EU expuso que cerca de 600,000 niños nacidos en su país han vuelto a México y que la mayoría enfrenta obstáculos para acceder a lo servicios públicos, porque no tiene un documento que los identifique como mexicanos. Por ello, el gobierno estadounidense iniciará su registro civil para que sea consultado por funcionarios mexicanos. (AP)