Londres. Boris Johnson fue abucheado durante su primer viaje como primer ministro a Escocia.

Tampoco recibió la más cálida recepción de parte de la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon.

“El pueblo de Escocia no votó por este gobierno conservador, no votó por este nuevo primer ministro, no votó por el Brexit y ciertamente no votó por un Brexit catastrófico sin acuerdo como ahora lo planea Boris Johnson”, dijo Sturgeon antes de su reunión.

Johnson abandonó la residencia oficial de Sturgeon por la puerta trasera, evitando otra confrontación con los manifestantes.

Una encuesta del Sunday Times del mes pasado, antes de la elección de Johnson, encontró que 49% de los escoceses favorecía la independencia sobre el Reino Unido, pero el número aumentaría a 53% en caso de que Johnson se convirtiera en primer ministro.

No está claro si Johnson continuará inclinando la balanza a favor de la independencia escocesa o si todavía puede ganarse a los escoceses con su brillante optimismo y numerosas promesas de gasto público.

Ayer, Johnson elogió a “la unión política y económica más exitosa de la historia” representada por Reino Unido, y también comentó: “somos una marca global y juntos somos más seguros, más fuertes y más prósperos”.

Acuerdo muerto

Johnson defendió su afirmación de que el acuerdo de divorcio que pactó Theresa May con la Unión Europea está “muerto” y que podría llegar a un nuevo y mejor acuerdo, a pesar de las afirmaciones de los líderes europeos de que no habrá renegociación.

“No estamos apuntando a un Brexit sin acuerdo en absoluto”, dijo Johnson a los periodistas.

John Curtice, profesor de política en la Universidad de Strathclyde en Glasgow, dijo que si el gobierno de Johnson abandona la Unión Europea sin un acuerdo, “y si es tan malo como algunos afirman que será, entonces obviamente es más fácil para el (Partido Nacional Escocés) buscar la independencia de Reino Unido”.

Curtice agregó que Johnson, quien fue líder de la campaña del Brexit en el 2016, es muy impopular en todo el Reino Unido entre las personas que votaron en contra del Brexit.

Escocia e Irlanda del Norte votaron para permanecer en la UE; Inglaterra y Gales votaron para irse.