CIUDAD DE MÉXICO. Una película de Luis Estrada no es un enigma a descifrar. Los temas del famoso director mexicano vienen recogiendo créditos.

En los primeros minutos de su película más famosa, una acusación de drogas del 2010 titulada El Infierno, el personaje principal es deportado a punta de pistola, robado por la policía para caer con mafiosos que se han apoderado de su ciudad natal, y termina con sangre goteando en el atril del alcalde corrupto: otra águila y serpiente, símbolos nacionales de México. En su película del 2006, Un mundo maravilloso, acerca de la desigualdad social y la globalización, su protagonista campesina se encuentra atascada en una repisa de la ventana en lo alto del World Trade Center de la ciudad de México, encerrada, fuera de la modernización de México.

Pero las sátiras negras de Estrada tienen una calidad sin temor que evidencia a la clase política de México, incluyendo al gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a la corrupción, la impunidad y la violencia que él ve. Lleva 15 años con ello, desde su película de 1999, La ley de Herodes, sobre un alcalde priísta extorsionador, con la que Estrada se convirtió en un incisivo crítico social y político de México.

Directores de cine mexicanos han tenido una carrera excepcional en los últimos años. Alejandro González Iñárritu, cuyo primer largometraje, Amores perros, fue nominado para un premio de la Academia en el 2000, ofreció Birdman en el 2014. De fantástica mentalidad, Guillermo del Toro ha dirigido películas como Hellboy y El laberinto del Fauno. En el 2013, Alfonso Cuarón se convirtió en el primer mexicano en ganar el Oscar al mejor director por la película Gravity.

Los tres han ganado la fama en Hollywood. Estrada ha mantenido su enfoque en su país natal. Se describe como un apasionado de la información a niveles patológicos, hasta leer hasta cinco periódicos al día para tratar de entender lo que está sucediendo en este país, y sobre todo porque estoy preocupado por dónde va .

Este año, con La dictadura perfecta, abordó la Presidencia y los medios mexicanos. Estrada y su coescritor, Jaime Sampietro, produjeron una película antes de que Enrique Peña Nieto se convirtiera en presidente, con lo que el PRI volvió al poder después de 12 años. Como la película declara: En esta historia todos los nombres son ficticios, pero los sucesos son sospechosamente reales. Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia .

El gigante de la televisión mexicana, Televisa, había sido socio en la película, pero luego se retiró cuando los ejecutivos la vieron, y Estrada tuvo que amortizar la inversión. Al no encontrar otros patrocinadores, se asoció con un pequeño distribuidor.

Más de 4 millones de personas han visto el trailer en línea y, a pesar de la exhibición no convencional, pasó a ser la película mexicana más taquillera del año y la tercera más alta de todos los tiempos. La película muestra a un gobernador corrupto en connivencia con la mafia, cuya imagen es rehabilitada por una cadena de televisión mexicana. La cobertura halagadora incluye el acoplamiento con una de sus hermosas actrices, esto lo lleva a la Presidencia. Enrique Peña Nieto, ex gobernador del Estado de México, también se casó con una estrella de telenovelas.

silencio difícil

Ahora es más fácil criticar al gobierno mexicano, pero no a causa de un deseo o la voluntad política del gobierno , asegura Estrada. Relata: Es muy interesante cómo ha cambiado la forma de comunicación en los últimos 15 años.

Antes de La dictadura perfecta empecé a darme cuenta de cierta intención autoritaria para alejar a la película de ser vista. Yo también descubrí algo más, que el mundo había cambiado mucho en esos 15 años.

Yo no estoy a favor de la globalización, pero una de las pocas cosas buenas e interesantes que la globalización ha dado al mundo es que los actos de autoritarismo son más difíciles de guardar en silencio.

No se puede olvidar que en este país, más de la mitad de la población vive en la pobreza. Y su única fuente, o su principal fuente de entretenimiento e información, es la televisión abierta. No tienen CNN, no tienen Internet, y es un sector muy vulnerable a ser manipulado por el poder de la televisión .