El voto anticipado comenzó ese lunes 19 de octubre en Florida, el más poblado de los estados clave de la elección estadounidense y donde Donald Trump y Joe Biden corren cabeza a cabeza en los sondeos, lo que genera escalofríos en caso de que la elección sea muy pareja.

A quince días de los comicios del 3 de noviembre, el presidente republicano visita Arizona, otro estado muy codiciado, en el marco de la maratónica serie de actos que inició una semana después de asegurar que se "curó" del Covid-19.

Su rival demócrata no tiene ninguna cita en su agenda y, según la prensa, dedica la jornada a prepararse para el debate del jueves con Trump, que será el último.

En cambio es Kamala Harris, compañera de fórmula de Biden, quien se encuentra en Florida. Harris volvió a hacer actos de campaña cuatro días después de haberlos suspendido cuando uno de sus allegados se contagió del coronavirus.

La candidata a vicepresidenta es esperada en Orlando y Jacksonville para instar a votar en forma anticipada y personal, mientras que su marido estará en Miami y Palm Beach.

Ya en la mañana, numerosos electores con mascarilla hacían fila ante la alcaldía de Miami Beach.

"Llevo cuatro años esperando para votar", dijo Jackeline Maurice, una mujer en sus 40 años que se tomaba selfis frente a la alcaldía con la calcomanía que decía "yo voté".

En tanto, en Hialeah, una localidad mayoritariamente cubana en el oeste de Miami, Ulysses Liriano hacía cola para votar por Trump, como muchos otros en una larga fila que rodeaba el edificio.

"Trump ha hecho mucho cambio para nosotros en nuestro país. Ha ayudado mucho con la economía", dijo el hombre de 51 años, que llevaba una gorra con la bandera estadounidense.

Refiriéndose a la pandemia, añadió: "Fue una inconveniencia lo que pasó ahora con corona y quieren usar eso contra él. ¿Qué más quieren que haga? (...) Ha habido más de 200,000 personas muertas. Pero, y si hubiera habido más?".

Más de 2.5 millones de floridanos, de un electorado de 15 millones, votaron ya por correo, la gran mayoría registrados como demócratas.

Por esto el voto anticipado será vigilado muy de cerca, puesto que se espera que es el momento en que empezarán a votar los republicanos, quienes desconfían de la oficina de correos.

Además, aún a pesar de la pandemia, el voto anticipado bate récords en los estados donde ya comenzó.

"Todos esos idiotas"

Más de 28 millones de estadounidenses de todo el país ya sufragaron por correo o personalmente. Esa cantidad podría representar casi un quinto de la participación total, según la organización independiente Elections Project.

Son los demócratas quienes instan a votar masivamente antes del 3 de noviembre como medida de precaución por la pandemia.

En contrapartida, el campo de Trump denuncia, sin mostrar pruebas, que los demócratas buscan "amañar" los resultados y promete que sus votantes irán en masa a las urnas el día de la elección para así desmentir las encuestas que dan por derrotado a su candidato.

El presidente está rezagado en las encuestas a nivel nacional y en la mayoría de los estados que son decisivos para la victoria.

En una conversación telefónica con miembros de su equipo de campaña, Trump atacó una vez más este lunes 19 de octubre a Anthony Fauci, un miembro muy respetado de su propia unidad de crisis de coronavirus.

La gente "está harta, harta de escuchar a Fauci y a todos esos idiotas", dijo el presidente, en momentos en que la pandemia deja casi 220,000 muertos en Estados Unidos.

"Si lo hubiéramos escuchado, habríamos tenido 700,000 u 800,000 muertos", dijo, según medios estadounidenses que tuvieron acceso a esta conversación.

Florida, crucial

Consciente de que no puede perder Florida, donde ganó ajustadamente en 2016, Trump multiplicó allí sus actos y acortó la ventaja de Biden en dos encuestas realizadas por institutos considerados más favorables a los republicanos. Biden no avanzó más que 1.4 puntos en promedio contra 4.5 de hace dos semanas.

Pero Biden, quien por la pandemia optó por una campaña a ritmo moderado y sin grandes actos, también visitó tres veces Florida para cortejar especialmente a los jubilados; un electorado clave que en 2016 apoyó a Trump pero ahora parece tender a cambiar de posición.

Debido a lo reñido de la contienda, la noche de la votación gran parte de la atención seguramente se concentrará en Florida. Quien gane aquí obtendrá 29 votos del Colegio Electoral, considerados cruciales para lograr los 270 necesarios para llegar a la Casa Blanca, según el sistema de elección indirecta estadounidense.

En las presidenciales de 2000, la batalla por Florida entre el demócrata Al Gore y el republicano George W. Bush se definió en favor de éste por apenas 537 votos y tras una batalla judicial y varios recuentos.