Veinticinco extranjeros escaparon y seis murieron el jueves cuando las fuerzas de Argelia lanzaron una operación para liberarlos de secuestradores en una remota planta de gas situada en el desierto, dijeron fuentes argelinas, en medio de la mayor crisis internacional de rehenes registrada en décadas.

El secuestro masivo incrementó los temores de que militantes jihadistas lancen nuevos ataques en Argelia, un vasto país desértico con grandes reservas de petróleo y gas que apenas se está recuperando de un conflicto con rebeldes islamistas en la década de 1990, cuando murieron unas 200,000 personas.

Los detalles de la operación militar argelina para liberar a los rehenes eran difíciles de confirmar. La agencia oficial de noticias APS dijo que el Ejército del país había puesto en libertad a cuatro rehenes extranjeros, aunque no dio más información.

Una fuente local dijo a Reuters que seis rehenes extranjeros perdieron la vida junto a otros de sus secuestradores cuando el Ejército argelino abrió fuego contra un vehículo que estaba siendo usado por los hombres armados. Una fuente de seguridad argelina indicó que 25 rehenes extranjeros habían conseguido escapar.

La agencia de noticias mauritana ANI, que ha estado en constante contacto con los secuestradores, reportó que siete rehenes permanecían retenidos, incluyendo dos ciudadanos estadounidenses, tres belgas, un japonés y un británico.

La crisis comenzó cuando hombres armados que se hacen llamar "Batallón de Sangre" irrumpieron en una planta de gas el miércoles por la mañana. Dijeron que habían tomado como rehenes a 41 extranjeros y exigieron que Francia detuviera su intervención militar en la vecina Mali contra insurgentes islamistas vinculados a Al Qaeda.

ANI y la cadena de televisión qatarí Al Jazeera reportaron que 34 rehenes y 15 captores perdieron la vida cuando fuerzas del Gobierno dispararon a bordo de helicópteros mientras los secuestradores intentaban movilizar a sus prisioneros en un vehículo.

No obstante, las cifras de víctimas fatales eran mayores de las confirmadas por la fuente local y también contradecían los reportes de que un gran número de extranjeros escapó con vida de la instalación de gas.

Gran Bretaña y Noruega, cuyas firmas petroleras BP y Statoil operan conjuntamente la planta con la petrolera estatal argelina Sonatrach, dijeron que habían sido informados por las autoridades argelinas de que una operación militar estaba en marcha, pero no brindaron más detalles.

Hasta 600 rehenes argelinos también habrían logrado escapar en las últimas horas, dijo una fuente local.

ATENCIÓN SOBRE OFENSIVA FRANCESA

El incidente eleva notablemente la relevancia de la intervención de Francia contra los rebeldes vinculados a Al Qaeda en Mali, donde cientos de tropas y marines galos están realizando una ofensiva en tierra sobre los insurgentes, luego de ataques aéreos que comenzaron esta semana.

El ministro del Interior argelino, Daho Ould Kablia, dijo que los secuestradores eran liderados por Mokhtar Belmokhtar, un veterano guerrillero islamista que peleó contra las fuerzas soviéticas en Afganistán en la década de 1980 y que fundó una agrupación en el Sahara tras distanciarse de otros líderes locales de Al Qaeda.

El líder rebelde, apodado "El inalcanzable" por la inteligencia francesa y "señor Marlboro" por algunos locales por su negocio ilícito de venta de cigarrillos, no tiene vínculos conocidos con los insurgentes que capturaron localidades del norte de Mali el año pasado.

Previamente, los secuestradores permitieron a algunos de los prisioneros hablar con los medios, en un aparente intento por elevar la presión sobre las fuerzas argelinas para que no ingresaran al complejo.

Un rehén no identificado, que hizo declaraciones a la cadena France 24 bajo anonimato, dijo que los prisioneros habían sido obligados a portar cinturones con explosivos y que sus captores les habían amenazado con hacer estallar la instalación.

Dos rehenes, identificados como un británico y un irlandés, conversaron con el canal de televisión Al Jazeera y pidieron a las fuerzas argelinas que se retiraran del área para evitar víctimas.

"Estamos recibiendo cuidado y tratamientos de nuestros secuestradores. El Ejército (argelino) no se ha retirado y están disparando hacia el complejo", sostuvo el hombre británico.

"Hay unos 150 rehenes argelinos. Les decimos a todos que las negociaciones son una señal de fortaleza y que pueden evitar la pérdida de vidas", declaró.

El número preciso y las nacionalidades de los rehenes extranjeros no podía ser confirmado, en momentos en que algunos países eran renuentes a revelar información que podría ser útil para los secuestradores.

Gran Bretaña dijo que uno de sus ciudadanos murió al inicio de la crisis el miércoles y que otros británicos estaban retenidos.

Los militantes dijeron que siete estadounidenses estaban entre sus rehenes, una cifra que las autoridades en Washington no confirmaron.

RDS