San Miguel Los Lotes, Gua. Las autoridades reanudaron cautelosamente las operaciones de rescate en pueblos y aldeas devastadas por la erupción del Volcán de Fuego de Guatemala, que dejó al menos 99 muertos y por lo menos 192 desaparecidos, mientras se agotaba el tiempo para hallar posibles sobrevivientes.

Miles de personas desplazadas por la erupción han buscado refugio en albergues, muchos de ellos con seres queridos muertos o desaparecidos y que enfrentan un futuro incierto, incapaces de regresar a las casas destruidas por el coloso.

Los bomberos dijeron que la posibilidad de encontrar a alguien vivo en medio del terreno todavía humeante era prácticamente inexistente 72 horas después de la explosión volcánica del domingo. Las gruesas cenizas grises que cubren la región afectada fueron endurecidas por la lluvia, lo que hace aún más difícil cavar a través del barro, las rocas y los escombros que llegan a los tejados de las casas.

“Nadie va a poder sacarlos o decir cuántos están enterrados aquí”, dijo Efraín Suárez, de pie entre los agujeros humeantes que salpican lo que solía ser el pueblo de San Miguel Los Lotes, en las faldas de la montaña.

“Los cuerpos ya están carbonizados”, señaló el conductor del camión de 59 años. “Y si entra maquinaria pesada, serán destrozados”.

Pérdidas

El Volcán de Fuego registró el domingo su erupción más fuerte en los últimos 40 años. Al menos 1.7 millones de personas se han visto afectadas en las zonas aledañas al volcán, ubicado a 44 kilómetros al oeste de la Ciudad de Guatemala. Alrededor de 12,089 fueron evacuadas, de las cuales más de 3,319 se encuentran alojadas en albergues. La potente erupción dejó 44 personas heridas. El volcán se mantiene activo y el martes registró una fuerte explosión que volvió a estremecer las zonas ya devastadas.